10 cosas que el cine te hizo creer que eran fáciles de hacer | SapiensBox

Cuando es imposible suspender la incredulidad.

En SapiensBox tenemos claro que las películas comerciales, por algo se llaman ficción y no documental.

Pero una cosa es la suspensión de la incredulidad (o sea, aceptar las posibilidades de una realidad que sabemos que no existe), y otra muy distinta es que en verdad los ‘genios’ de Hollywood piensen que somos unos idiotas.

…O quizá lo seamos: más de dos –si no lo hemos intentado ya– hemos fantaseado con el día en que tendremos por fin que tirar una puerta con una patada o arrancar con los dientes el seguro de una granada.

Por nosotros, por ellos y por todas las inocentes cabezas que creen que el cine los ha preparado para sobrevivir a un apocalipsis de cualquier tipo, armamos una lista de cosas que el cine te hizo creer que eran fáciles, y en realidad no lo son.

1. Encender fuego sin fuego

A menos que seas producto de una aventura entre tu mamá y Bear Grills, necesitarás una lupa, lentes prismáticos, pilas, madera seca o un kit pedernal + acero para conseguir hacer fuego en menos de una hora.

2. Tirar una puerta

Si en verdad estás convencido de intentarlo (u obligado por una emergencia), el consejo básico que podemos darte es: NO LO HAGAS CON EL HOMBRO. La única forma viable para que una persona promedio lo logre es intentar deshacer la cerradura a patadas (opción cuya dificultad tampoco es tan baja como cualquier detective o policía de ficción te hicieron creer).

3. Colarte a la sala de abordaje de un aeropuerto

Sentimos decírtelo: si el amor de tu vida ya pasó los filtros de seguridad, es IMPOSIBLE que le alcances. Resígnate. Pide un taxi y abre Tinder. El único consuelo para ti, lector mexicano, es que es más probable que el amor de tu vida salga por la central camionera, en cuyo caso, el máximo riesgo será que un chavo de bien quiera dispararte y sin querer le dé a ella mientras Ximena Sariñana observa todo.

4. Hackear… lo que sea

El cine nos ha hecho creer que presionar todas las teclas de una computadora a toda velocidad durante determinado tiempo es suficiente para acceder al control de los semáforos de Nueva York. Te tenemos noticias, hackear es de seres que básicamente no pertenecen a este mundo: programadores.

5. Salvar a alguien de una caída al vacío CON UNA SOLA MANO

Amenos que seas Batman o hayas pasado los últimos 6 meses en el gimnasio (haciendo pesas, y no tomándote selfies) no salvarás a nadie si su última esperanza de vida es tu brazo. Ni siquiera hablaremos de la posibilidad de que sea tu mano lo único que sostiene a la persona en cuestión. Despídete, ofrece disculpas… y déjalo ir.

Otras cosas que jamás podrás hacer sin, por lo menos, herirte de gravedad y perder todo el estilo:

  • Romper un vidrio con el codo
  • Salir de una explosión caminando
  • Quitarte las esposas con un pasador
  • Pelear bajo el agua
  • Hacer un torniquete a una extremidad herida
  • Acomodar un hueso dislocado
  • Romper una camisa con las manos
  • Llegar al centro de la Tierra