Adiós, petróleo | SapiensBox

El oro negro se está acabando… ¿a quién le afecta más?

El amor no mueve al mundo… El petróleo sí.

Pero no por mucho tiempo: hasta hoy, este material está en todo proceso productivo en el que puedas pensar, y dependemos tanto de esta materia prima que nos es difícil pensar qué diablos sucederá cuando deje de existir. ¿Quiénes tienen más miedo?

La OPEP

La OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) está integrada por 14 de 96 países productores de petróleo en el mundo, entre ellos Venezuela y Ecuador, los únicos países latinoamericanos que forman parte de este organismo.

Controla el precio y la producción de la mayor parte del crudo alrededor del mundo, además de: Cuantifica y negocia el precio de los barriles de petróleo a nivel mundial.

  • Regular la producción de crudo en los países miembros.
  • Producir 40% del petróleo en el mundo.
  • Administrar 86% de las reservas probadas de petróleo (1,213 millones de barriles)

Aunque la OPEP cree que los mercados que sostendrán su negocio después de 2030 son las economías emergentes como China, India y Brasil, reconoce que sus principales rivales en la industria energética serán las energías renovables.

La OPEP tiene muchos problemas por resolver si quiere seguir siendo relevante de aquí a 2050, porque pese a que son una organización de la cual dependen miles de personas en el mundo, la innovación tecnológica les cobrará factura si no saben adaptarse. Hoy su negocio no debería estar enfocado sólo en vender combustibles, sino en la venta de derivados que ayuden a optimizar cualquier tipo de industria, porque poner todos los huevos en la misma canasta es muy peligroso y es mejor diversificar su mercado y no esperar a que este se termine dejándolos fuera de la jugada.

Un ejemplo fácil: el mercado de los automóviles se les está saliendo de las manos, ya que compiten contra la movilidad eléctrica.

Tenemos que empezar a hacernos a la idea: el petróleo se va acabar. Sabemos que es un recurso no renovable y que daña al planeta de muchas formas, y aunque no podemos negar que ha sido un producto indispensable para el desarrollo de la humanidad, llegará el día en que su uso no será viable.

¿A México en qué le afecta?

La renta petrolera en México es un pilar de nuestra economía, hoy sigue aportando 15% del presupuesto mensual del Estado, lo cual representa 71 mil millones de pesos. Hemos avanzado en construir fuentes alternativas para sostener nuestra economía, como la construcción de una industria maquiladora con relevancia a nivel mundial, y no dejaremos de depender del petróleo durante algunas décadas. Así que, antes de que llegue el declive en el precio y la demanda de este producto, debemos prepararnos y aprender de otros países que hoy empiezan a edificar un futuro sin petróleo.

México no es parte de la OPEP porque hemos preferido mantener una relación comercial más estrecha con nuestro máximo mercado petrolero que es EE.UU. quien históricamente ha estado en contra de esta institución, porque Rusia ha sido el líder histórico de la OPEP. Pero hay que reconocer que cualquier cosa que ellos digan o pronostiquen, nos afectará de una forma u otra, por ello es importante dejar de depender económicamente del petróleo antes de que sea demasiado tarde.