¿AMLO es el Juárez de nuestra época? | SapiensBox

A lo largo de su ya extensa carrera política, el tres veces candidato a la presidencia de la república, Andrés Manuel López Obrador, ha sido muy consistente acerca del presidente de México al que más admira, en caso de alcanzar la ansiada silla presidencial. Aunque en declaraciones más recientes ha invocado también los nombres del General Lázaro Cárdenas y de Francisco I. Madero, nos ha dejado claro que Benito Juárez es el presidente al que AMLO querría emular.

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Aunque las circunstancias históricas y los desafíos que tuvo que encarar el “Benemérito de las Américas” son muy diferentes a los que enfrenta hoy en país, en SapiensBox decidimos hacer una comparación precisa a partir de sus dichos y propuestas. Así que vamos al grano: ¿en qué se parece AMLO a Juárez… y en qué no?

1. La “honrosa medianía”

AMLO: El plan de austeridad de AMLO tiene dos puntos de coincidencia con la concepción juarista: el combate a la corrupción y el ajuste de los sueldos de funcionarios a una modesta retribución.

Ahora bien, el plan de austeridad de AMLO ha tenido algunas propuestas concretas entre las que sobresalen:

-Bajar a la mitad el sueldo de los altos funcionarios federales, incluso de diputados, senadores, magistrados y ministros de la Suprema Corte (a pesar de que la definición de esos sueldos no depende del presidente de la república, por lo que, para cumplir con esa promesa, tendría que contar con el acuerdo de la mayoría del congreso)
-Dejar de vivir en la residencia oficial de Los Pinos para trasladarse al Palacio Nacional (donde vivió Juárez durante su presidencia)
-Vender el avión presidencial
-Prescindir de la protección del Estado Mayor Presidencial

JUÁREZ: Como gobernador de Oaxaca, fue notable por la austeridad con la que se condujo a nivel personal y también en la administración de los recursos públicos. En un célebre discurso dirigido en 1852 a la legislatura de su Estado –en el que empleó la famosa frase de la “honrosa medianía”– el entonces gobernador Juárez define las responsabilidades concretas de los funcionarios públicos:

-Rendición de cuentas
-Trabajo arduo y sin enriquecimiento a costa del erario
-Resignarse con la retribución económica que definan las leyes

COINCIDENCIA: Así como Juárez llevó a cabo el secuestro de los bienes eclesiásticos y no consiguió sanear las finanzas públicas con las ventas de esos inmuebles, parece que ni con todos sus espectaculares ajustes el eventual presidente López Obrador podría contar con recursos suficientes para los amplios planes de becas, subvenciones y apoyos que propone, sin aumentar impuestos.

Así, aunque sí sería conveniente hacer el ajuste de austeridad propuesto por AMLO, ni su propuesta ni la de Juárez representaron nunca una solución efectiva a los problemas financieros del gobierno de la república.

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2. El “gabinete de gigantes”

AMLO: Al presentar su propuesta de gabinete, en diciembre de 2017, declaró que “no ha habido en la historia de México un gabinete mejor que el del presidente Juárez, que también ha sido el mejor presidente de México”. AMLO ha dicho en más de una ocasión que el gabinete de Juárez estaba formado por “gigantes”, y que aspira que su gabinete tenga la misma estatura histórica.

Al frente de las principales secretarías de Estado del eventual gobierno de López Orador estarían:

-Gobernación: Olga Sánchez Cordero (exministra de la Suprema Corte)
-Hacienda: Carlos Manuel Urzúa (matemático, investigador y poeta)
-Relaciones Exteriores: Héctor Vasconcelos (diplomático, hijo del histórico Secretario de Educación Pública, José Vasconcelos)

Pero, ¿en serio el de Juárez fue el mejor gabinete de la historia? Veamos…

JUÁREZ: En el equipo de gobierno de Juárez estuvieron algunos de los personajes más relevantes del partido liberal de su tiempo, pero por razones históricas comprensibles, tuvo un gabinete más bien inestable: en sus catorce años de gobierno tuvo 24 ministros de gobernación, 24 ministros de relaciones exteriores y 29 ministros de hacienda.

Es cierto que algunos de esos ministros repitieron en su encargo o cambiaron de ministerio varias veces, por lo que nombres como Melchor Ocampo, Santos Degollado, Manuel Ruiz, Matías Romero, Sebastián y Miguel Lerdo de Tejada se repitieron muchas veces en sus distintos encargos, pero no deja de ser cierto que, en promedio, los ministros juaristas no estaban al frente de sus respectivas carteras más de medio año en cada oportunidad.

DIFERENCIA: Ciertamente el gabinete propuesto por AMLO incluye servidores públicos de primer nivel, pero no son fácilmente comparables con los próceres de la Reforma.

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3. La “honestidad valiente”

AMLO: Ha apelado reiteradamente a la honradez con la que pretende conducir el gobierno de la república y ha señalado que el principal problema de México es la corrupción; sin embargo, su propuesta de combate a la corrupción parece apelar sobre todo a su propia determinación y autoridad moral: si el presidente es honesto, también lo serán los gobernadores y los presidentes municipales, ha dicho. Es una idea que no parece tener precedentes que indiquen su viabilidad, para empezar porque en el seno mismo de MORENA y en la historia del propio López Obrador no han faltado casos de personajes corruptos que parecen resistirse al ejemplo de la “honestidad valiente”.

JUÁREZ: Juárez y la generación de liberales de la Reforma fueron extraordinarios en muchos aspectos, en particular en su disposición para el servicio sin afán de lucro excesivo. Es sabido que Juárez no acumuló una gran fortuna, pero tampoco lo hicieron algunos de sus principales colaboradores. El escritor Paco Ignacio Taibo II recoge en los tres tomos de su libro Patria anécdotas notables sobre personajes del gobierno liberal republicano, como Vicente Riva Palacio, que renunció a 5 años de su sueldo con la lapidaria frase: “a la patria se le sirve, no se le cobra”; o el caso del gran poeta y ministro de hacienda, Guillermo Prieto, quien murió en una estrechez económica tal que a su saco le faltaban botones.

DIFERENCIA: Al igual que pasaba con Juárez, Andrés Manuel no parece ser un político dedicado al enriquecimiento personal. Sin embargo, el entorno político del tabasqueño ha sido señalado muchas veces por no compartir ese rasgo particular con el de Juárez…

4. Liberalismo económico

AMLO: Es un nacionalista que apuesta por el apoyo directo y subvencionado para la solución de necesidades concretas de ciertos sectores de la población como desempleados, estudiantes y ancianos.

JUÁREZ: Fue ante todo un liberal que apostó a la privatización de tierras comunales y corporativas, que se apoyó en los capitales privados y miró hacia los Estados Unidos como ejemplo de conducción de la política económica.

DIFERENCIA: Queda clara arriba…

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5. Laicidad

AMLO: Es un cristiano que no duda en hacer uso del discurso de tono religioso, especialmente en esta tercera campaña, en la que sin rubor ha declarado que para él “lo primero es construir, aquí en la tierra, el reino de la justicia y de la fraternidad”.

JUÁREZ: Fue un masón deísta, cuya vida política estuvo marcada por la confrontación con la Iglesia Católica, con la cual mantuvo una relación tirante y frente a cuyo clero mostraba desde joven un repudio personal.

DIFERENCIA: IDEM…

6. Legalidad

AMLO: Es un político que pondera valores morales superiores que pueden o no coincidir con las leyes, incluso ha avanzado la idea de una supuesta necesidad de promulgar una “constitución moral”, cuya relación con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es todo menos clara.

JUÁREZ: Fue ante todo un abogado convencido de que la ley es el criterio superior para el ejercicio del gobierno.

DIFERENCIA: …

7. Formación

AMLO: Es monolingüe (lo que no es ningún delito), pero además tuvo una trayectoria académica irregular, y si bien reclama la autoría de 16 libros, son en su mayoría reflexiones con base en su observación de la realidad política nacional, cuyo valor radica principalmente en que dan a conocer su opinión sobre el país y sus problemas, no en su mérito técnico o literario.

JUÁREZ: El culto a la figura de Juárez, que se enseña a los niños de México desde que están en la primaria, se concentra muchas veces en su notable sed de conocimientos. A pesar de provenir de un entorno rural, analfabeta y pauperizado, Benito Juárez se procuró, a base de esfuerzo personal, una vasta formación académica y humanística, que incluyó no sólo el dominio de lenguas como el español, el latín, el francés y el inglés (siendo el zapoteco su primer idioma), sino de hecho la práctica asidua de la lectura de textos en sus lenguas originales.

CONCLUSIÓN…
Tal parece que la figura de Juárez, en el universo conceptual de López Obrador, corresponde más bien a un ideal de perfección moral, muchas veces utilizado en el plano discursivo, pero en los hechos concretos, sus diferencias con Juárez son mucho más fáciles de encontrar que sus similitudes.