Cine de serie B | SapiensBox

Son tan malas que son buenas.

El término “Película serie B” se usa de manera despectiva para describir películas de bajo presupuesto.

Típicamente, el cine B explora conceptos exóticos, pero con poca profundidad o recursos, tanto económicos como artísticos. Algunas películas ahora clásicas también se consideran B, ya que tuvieron presupuestos ínfimos, pero mucha imaginación y amor por el arte.

¿Cómo es que, a veces, lo peor se convierte en lo mejor? Es difícil de explicar, pero lo que sabemos es que esta maravillosa paradoja del cine está bien ejemplificada en el cine B. De vez en cuando, las actuaciones apestan, los sets se caen de chafas, el director no sirve y la producción no vale un quinto, pero la magia sucede y el conjunto resulta muy superior a la suma de las partes.

Algunos dicen que el cine B tuvo su pico en los años 70; aquella época de sexo candente y violencia vulgar que llenaban los cines alternativos. Pero el cine B no ha dejado de existir, y algunos de los títulos recientes son tan buenos o incluso mejores que los clásicos.

En SapiensBox te proponemos algunos títulos de cine serie B de ayer y hoy.

Plan 9 From Outer Space (Edward D. Wood, 1959)

La madre de todas las películas B de ciencia ficción, Plan 9 tuvo por mucho tiempo el cuestionable honor de ser considerada la “peor película jamás hecha”. Gracias a la fantástica biopic de Tim Burton, Ed Wood, se ha reconsiderado como un clásico del cine B.

Wood, una leyenda del género, también filmó desastres como Bride of the Monster, una película llena de actores drogadictos, que Wood sobrevendió y no pudo pagar a sus inversionistas.

Platos de papel con cordones visibles se usan como platillos voladores, las lápidas de cartón se tambalean y caen cuando los actores pasan cerca y es tan mala que se puede ver a los actores leyendo los guiones. Plan 9 confirma a Wood como el campeón de los pesos pesados en el cine B.

Braindead (Peter Jackson, 1992)

Antes de tener montañas de dinero para poder hacer “El Señor de los Anillos”, Peter Jackson era un director gore de poca monta. Su primera película, Bad Taste, se hizo con ayuda de sus amigos, que trabajaron gratis. Se filmó en fines de semana, mientras Jackson trabajaba de tiempo completo.

Unos años después, sacó su brillante comedia de humor negro Braindead. Curiosamente, Braindead está tan llena de humor como de sangre, aunque la mayor parte de ese humor esté cubierta de visceras.

La película trata de un híbrido de mono y cerdo que muerde a la madre del protagonista, convirtiéndola en zombi. Esto resulta inevitablemente en muchos más zombies.

Aún no entendemos como la gente de New Line vio esto y dijo “Sí, démosle a este tipo 300 millones de dólares para hacer una fantasía épica, qué mejor”.

Sharknado

La mayoría de las películas B del estudio The Asylum pasaron de ser “malas, pero graciosas” a ser “malas, malas”. Pero Sharknado fue de las pocas que tuvo un gran éxito. La premisa es tan clara como ridícula: promete tiburones impulsados por un tornado, y desde la primera toma cumple y sigue cumpliendo.

Su premiere en SyFy en 2013 tuvo un éxito desmedido, lo que ha traído ya muchas secuelas para una franquicia que no prometía nada, y ahora se ha vuelto una de las más queridas por el público amante del cine B.

The Room

The Room ya es tan bien conocida, sobre todo por el reciente lanzamiento de The Disaster Artist, actuada y dirigida por James Franco, que ha perdido el privilegio de ser desconocida; esto no le quita nada de lo que la hizo memorable.

La dramática historia de un hombre aparentemente perfecto, afectado por las tribulaciones de su novia infiel es, al mismo tiempo, un proyecto vanidoso y una queja dirigida a todas las mujeres con quienes ha estado Tommy Wiseau.

Es única dentro del género por tener un presupuesto mucho más elevado que otras, casi 6 millones de dólares, que se desperdiciaron por completo. Ni el éxito desmedido de la original convenció a Wiseau de filmar The Room 2. Ahí puede verse un artista de verdad. Uno pésimo, pero comprometido con su arte.

Death Race 2000

Definitivamente una de las mejor producidas por Roger Corman, de gran fama en el género. La historia es la de un futuro distópico, en el que el entretenimiento principal es una gigantesca carrera campo traviesa entre conductores psicóticos en automóviles armados hasta los dientes.

David Carradine la hace del personaje principal, “Frankenstein”, un viejo ganador de la carrera que forma parte de una resistencia secreta contra el gobierno totalitario. También podemos ver a Sylverster Stallone un año antes de Rocky, haciéndola de un villano mafioso estereotípico