Comida para todos, ¿o no? | SapiensBox

Una sopita de pasta, costillitas de puerco con verdolagas en salsa verde, arroz, frijoles, sus respectivas tortillas y un vasito con agua de horchata pa’ acompañar, ¿cuánto pagarías por él? Podrás encontrar el tan amado y clásico menú de fondita en alguno de los 488 comedores comunitarios de las 16 delegaciones de la CDMX, por la módica cantidad de $10.

Los comedores comunitarios de la CDMX pertenecen a los programas que el gobierno federal, en coordinación con el gobierno local, busca implementar para solucionar la pobreza alimentaria que sufren cientos de familias en el país, siempre y cuando lleguen temprano, porque el costo-beneficio hace que “la papa” se acabe pronto.

El hambriento ideal

Aunque los comedores son administrados y atendidos por personas “ajenas al gobierno” reciben una gran parte de los insumos necesarios para saciar, en primer lugar, el hambre de grupos vulnerables como personas con discapacidad, adultos mayores, menores de 5 años y mujeres embarazadas, aunque la población en general es bienvenida para disfrutar de un menú bueno, bonito y barato.

Los comedores están situados en zonas clasificadas por el gobierno de la CDMX como de muy alta, alta y media marginación, lugares que tienen condiciones severas de pobreza, desigualdad y conflicto social. Sin embargo, en varias ocasiones, los comensales suelen ser personas que no se encuentran en situaciones de este tipo.

Bueno bonito y, ¿barato?

Aunque para muchos de nosotros, desembolsar $10 por una comida corrida puede parecer bastante accesible, sobre todo si tomamos en cuenta que los precios en muchas de las fonditas clásicas están entre $50 y $80 (si estás en zona pudiente hasta más), una gran parte de la población del país que suele vivir con el salario mínimo no puede darse el lujo de aprovechar esos platillos.

En México, 40% de las personas que trabajan gana menos de 2 salarios mínimos, alrededor de 5 mil 300 pesos al mes. Supongamos que una familia promedio de 4 integrantes decide asistir a estos comedores para consumir las tres comidas del día, el costo de eso sería de 3 mil 600 pesos al mes, lo que equivale al 68% del salario del jefe de familia, lo cual deja muy poco presupuesto para el pasaje, la escuela de los chavos, la ropita de diario, la renta, el agua, la luz y “la vacación”.

Provechito

Aunque para muchas personas que disfrutan de comida “como en casa”, servida en tablones de madera en comedores de diversas colonias pintorescas como la Roma, el menú de $10 puede parecer bastante amigable a su bolsillo, esos placeres culinarios son un lujo que gran parte de la población a la que va dirigida no puede darse.

Así que tal vez deberíamos considerar agregar un par más de iniciativas como bajar el precio de esas comidas o tal vez subir el salario mínimo. Mientras eso sucede, y si eres de los afortunados que puedes disfrutar de esos manjares, llega temprano, aprovecha el sazón y buen provecho.

Fuentes
1 SEDESO. “Programa Comedores Comunitarios”. Disponible en: http://www.sds.cdmx.gob.mx/programas/programa/comedorescomunitarios#

2 INEGI (2017). “Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo”. Disponible en: http://www.inegi.org.mx/est/lista_cubos/