¿Cómo definen los partidos a su candidato presidencial? | SapiensBox

Las internas de los partidos pueden definir el curso de una campaña.

En México, la democracia interna de los partidos suele ponerse en entredicho en muchas ocasiones, el “dedazo”, el “tapado” o el “elegido” son las formas en la que los partidos eligen a sus candidatos desde tiempos inmemoriales.

Lo que no cabe duda es que casi siempre la forma en la que cada partido resuelve sus pugnas internas determina en gran medida el apoyo que tendrá su candidato a lo largo de la campaña electoral.

Repasamos algunos de los procesos internos que marcaron el curso de algunas campañas, así como lo que tienen que aprender los partidos para 2018:

Elecciones de 2006

PRI: Roberto Madrazo Pintado

En las elecciones de 2006, Roberto Madrazo Pintado tenía un solo objetivo en mente: “adueñarse” del partido para así hacerse de la candidatura presidencial. En medio de la guerra por el partido, Madrazo logró convertirse en Presidente Nacional del PRI.

Desde esa posición condicionó candidaturas con el fin de obtener el apoyo de sus integrantes. Consiguió poner a sus militantes más leales como delegados para ser ungido como candidato presidencial en la asamblea nacional.

Así, Roberto Madrazo eliminó toda oposición interna y se alió con los miembros más connotados y poderosos de su partido, como Elba Esther Gordillo.
El resultado fue desastroso, el partido cayó al tercer lugar de votación en aquellas elecciones y le llevaría años recuperase de la crisis interna que sufrió.

PAN: Felipe Calderón Hinojosa

Felipe Calderón soñó con ser candidato a la presidencia a mediados de 2004, cuando aún fungía como Secretario de Energía en el gobierno de Vicente Fox, desobedeció las ordenes de no adelantarse a la campaña presidencial y renunció a la secretaria que tenía a su cargo.

Ya encaminado en la contienda, logró empujar un proceso de elección abierta al interior de su partido, único camino con el que podía enfrentar la decisión de Vicente Fox de imponer a su delfín, Santiago Creel.

En el proceso, Calderón logró arrebatarle la candidatura a Creel, con lo que sumó apoyo de la militancia en todo el país, además de enfilar su candidatura hacia la Presidencia de la República.

PRD: Andrés Manuel López Obrador

Después del desafuero, Andrés Manuel se perfilaba como el dirigente natural para representar a la izquierda en 2006, su popularidad estaba en la cima, sin embargo, Cuauhtémoc Cárdenas -tres veces candidato a la presidencia de la República- manifestó su intención de contender en busca de su cuarta candidatura.

Aunque la disputa por la candidatura del PRD entre López Obrador y Cárdenas no se sometió a una elección interna, sí dañó la relación del entonces líder moral de la izquierda con el tabasqueño. Cárdenas terminó aceptando que López Obrador fuera candidato, pero no participó activamente en su campaña.

Elecciones de 2012

PRI: Enrique Peña Nieto

Para las elecciones de 2012, se perfilaban dos candidatos para el Revolucionario Institucional, el gobernador del Estado de México Enrique Peña Nieto y el senador Manlio Fabio Beltrones, ambos aspiraban a obtener la candidatura por su partido.

El proceso de selección se antojaba incierto, pues Manlio tenía más apoyo al interior del partido, mientras que Peña estaba mejor posicionado en preferencias electorales. Pero a finales de 2011, Manlio decidió no participar en el proceso interno por la candidatura presidencial.

Una confrontación abierta hubiera sometido al partido a un desgaste innecesario, aunque buena parte de la estructura veía a Manlio como el más experimentado para gobernar, la popularidad de Peña terminó cerrando un consenso sobre su candidatura. Peña fue el candidato y, una vez en el gobierno, le devolvió el favor a Manlio, haciéndolo Presidente Nacional del PRI.

PAN: Josefina Vázquez Mota

Josefina Vázquez Mota cobró relevancia como líder de la bancada panista en la Cámara de Diputados y, siguiendo el ejemplo de Felipe Calderón, presionó a su partido para que en una elección interna se diputara la candidatura presidencial.

Pese a la resistencia de Felipe Calderón, el PAN organizó una elección a dos vueltas para definir a su candidato. Ernesto Cordero, favorito de Calderón obtuvo el 46% de apoyo entre los militantes, mientras que Vázquez Mota ganó, con el 54%.

El triunfo de Josefina fue reconocido por sus contrincantes y por la dirección del partido, pero Felipe Calderón no perdonó que le arrebataran la candidatura que estaba destinada a su amigo Cordero y en medio de la campaña dejó sola a Josefina, quien tuvo que hacer una campaña sin apoyo del gobierno federal.

PRD: Andrés Manuel López Obrador

En busca de su segundo intento por convertirse en presidente, Andrés Manuel coqueteó con el PRD, Movimiento Ciudadano y PT para que lo hicieran candidato presidencial, pero la candidatura ya no se veía tan natural para el tabasqueño como 6 años atrás.

El éxito de Marcelo Ebrard en el gobierno en la Ciudad de México potenció su popularidad y para mediados de 2012 parecía metido en la carrera por la candidatura presidencial. Cuando la izquierda parecía encaminarse a la división, surgió la idea de resolver la candidatura mediante una encuesta nacional, un cara a cara entre Marcelo Ebrard y López Obrador. El ganador de la encuesta fue declarado a finales de diciembre y Marcelo terminó aceptando el resultado.

La idea hipotética de que Marcelo fuera nombrado Secretario de Gobernación si Andrés Manuel llegaba a la presidencia terminó por apaciguar la rebelión. Diversos analistas especulan que el verdadero ganador de la encuesta fue Marcelo Ebrard, pero que optó por apoyar la candidatura de López Obrador para no dividir a la izquierda. Una cosa valorada por el tabasqueño, hasta el día de hoy.

Las lecciones para 2018

En el PRI:
Como en las dos últimas elecciones presidenciales, el PRI parece poco dispuesto a realizar un proceso interno para definir a su candidato presidencial. Lo que se espera ahí es la “liturgia” de un proceso marcado por el orden y la forma, el ritual de una ceremonia cuyas raíces están incrustadas en el Sistema Político Mexicano y cuyo control tendrá el Presidente.

En suma, él y nadie más decidirá quién le parece el más competitivo entre los aspirantes, una definición que se espera para el primer trimestre el 2018.

En el Frente PAN/PRD:
Entrampados en sus propios laberintos, el “Frente Ciudadano por México” aún no define el método para designar a su candidato presidencial. Se han marcado como plazo el inicio de 2018, pero todo pinta que será Ricardo Anaya, pues todo el propósito de la alianza parece ser que él pueda ser candidato a la presidencia y Alejandra Barrales sea candidata al gobierno de la CDMX.

La renuencia a tener un proceso abierto para la definición de su candidato ya dejó sin opciones a Margarita Zavala, a quien no le quedó más remedio que transitar hacía la vía independiente, lo que termina por debilitar al Frente.

En Morena:
En Morena no se quiebran a cabeza, el partido único de Andrés Manuel ya definió candidato sin definirlo, será el próximo 15 de diciembre cuando se anuncie el Proyecto Alternativo de Nación –e incluso la propuesta de gabinete- con López Obrador -parece que por última vez- como candidato en 2018.