Crónica de una alternancia anunciada | SapiensBox

Los mexicanos quieren que pierda el PRI y que entre de Andrés Manuel López Obrador o Ricardo Anaya salga el próximo presidente de México.

Los mexicanos quieren que pierda el PRI y que entre de Andrés Manuel López Obrador o Ricardo Anaya salga el próximo presidente de México. Esa es la conclusión a la que llega Ronald Anton, director de la consultoría CPI Latinoamericana, a partir de un análisis de las preferencias electorales en México que anticipa un panorama difícil para la campaña de José Antonio Meade.

El momento político

De acuerdo con el análisis, las elecciones de 2018 se desarrollan en un contexto difícil para los partidos, pero particularmente para el gobierno de Enrique Peña Nieto. El presidente tiene la peor valoración en las últimas cinco presidencias, mientras que en la sociedad comienza a permear el convencimiento de un cambio, frente al 19.3% que decidiría seguir con un gobierno del PRI.

Las posibilidades del PRI

Cuando Enrique Peña Nieto asumió la presidencia en 2012, el PRI gobernaba a más de 51% de los mexicanos; en la actualidad gobierna a 43%. En el 2012 controlaban 21 gubernaturas, con Peña, solamente gobiernan 14 estados.

Pero el retroceso en el poder territorial del PRI no se reduce a las gubernaturas, también lo podemos encontrar en los congresos locales, donde pasaron de tener 463 legisladores en 2015 a 361 en 2017. Aunque siguen siendo el partido que más diputados tiene, ha perdido gran parte de los congresos donde contaba con mayorías.

El documento señala que otro de los factores que juegan en contra del PRI es el rechazo hacia el partido, pues 54% de la población encuestada manifiesta que nunca votaría por el PRI, lo que dificulta la continuidad del tricolor en la presidencia de la república.

Pese a que su maquinaria electoral se mantiene estable, el rechazo social al presidente y al partido han calado hondo en el priismo. De acuerdo con los últimos reportes de las encuestas realizadas en los estados donde el PRI compite este año. El resultado es más negativo de lo que se esperaba, pues el tricolor no está ni cerca de ganar en ninguna de las entidades.

Mikel Arriola va tercero en la CDMX, Juan Carlos Lastiri en igual situación en Puebla, Georgina Trujilla es tercera en Tabasco, Mauricio Sahui va tercero en Yucatán, Roberto Albores casi cuarto en Chiapas y Alejandro Vera, quinto en Morelos.

En los lugares donde el abanderado del PRI está segundo, la distancia es de casi 10 puntos respecto del primero: son los casos de José Luis Romero Hicks en Guanajuato, Miguel Castro en Jalisco y José Yunes en Veracruz.

Otro de los obstáculos para el PRI son los candidatos independientes. Analizando el caso de los 2 candidatos independientes con más posibilidades de llegar a la contienda, Margarita Zavala, por la propia composición de sus electores estaría restando votos al PRI y al PAN; mientras que “El Bronco” estaría mermando electores al PRI, como sucedió en la campaña a la gubernatura de Nuevo León en 2015.

El escenario: Anaya o López Obrador

Según el estudio en cuestión, la presidencia se va a terminar definir entre dos opciones electorales, la coalición Por México al Frente formada por el PAN, PRD y MC, y la coalición Juntos haremos historia, formada por Morena, PT y Encuentro Social.

La coalición Por México al frente gobierna a 48.6% de los mexicanos en 16 estados, incluida la Ciudad de México. El PAN por sí mismo gobierna 12 estados, nunca había gobernado tantos estados como en la actualidad, ni siquiera cuando ganó las elecciones presidenciales en 2000 y 2006.

Por otro lado, en las primeras elecciones a las que se presentó Morena en 2015, obtuvo 8.39% de los votos. Sin embargo, Morena ha crecido significativamente desde entonces. En 2017 compitió en la elección del estado con mayor población del país, el Estado de México, en la que estuvo a punto de arrebatarle el poder al PRI con 30.82% de los votos, sólo 3% por detrás del partido en el gobierno, que consiguió 33.72%.

El estudio muestra un panorama complejo para las elecciones, pero también una gran dificultad para que el PRI vuelva a ganar la presidencia. Según Ronald Anton, solamente hay 2 fuerzas con posibilidades reales de victoria: López Obrador o Ricardo Anaya, que a su vez abanderan modelos de cambio que parecían muy distintos entre sí, y ahora comienzan a acercarse.