El mal del puerco | SapiensBox

Que no te engañen, sí se puede evitar el mal del puerco.

Es temido por todos los que sostienen la economía del país…

Una condena para cada Godínez que a final de quincena busca esos taquitos bara bara… Es el “mal del puerco”. Temido por todos, inevitable para muchos, ¿cuántas veces no has deseado echarte una pestañita después de los 10 de suadero con todo?

El “mal del puerco” es el segundo momento más terrible en la vida de muchos Godínez y otros trabajadores diurnos, sólo después del final de quincena. Piensa en ese martes por la tarde, sales a las 2 en punto para apañar lugar en la fondita y poder darte una comida decente de 4 tiempos, sólo te comiste 3 tortillas (porque dieta) y regresas campante a la oficina para tu junta de las 15 hrs.

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¿Por qué me vuelvo puerco después de comer?

Ese efecto de pesadez tremenda fuera del lenguaje de la ofi se llama marea alcalina, ocasionada por una producción excesiva de bicarbonato en la sangre. Una gran cantidad de sangre que está en todos los órganos del cuerpo se acumula en el estómago para lograr la digestión, que puede durar entre cinco minutos y dos horas.

La buena noticia es que, como muchas cosas en la vida, el “mal del puerco” se puede prevenir y sólo bastará que pruebes lo siguiente:

1. Evita embutirte pura garnacha

Sí, lo sabemos, unas buenas quekas (sin queso, si eres chilango) son irresistibles a la hora de la comida, pero intenta entrarle un poquito más a la hortaliza o cambia tu milanesa por carne asada.

2. Desayuno no es igual a torta de tamal

Los mexicanos tenemos muchos malos hábitos alimenticios que incluyen “desayunar” a las 12 del día o reventarte un coctel de fruta con extra chantilly. No te saltes el desayuno y procura no atascarte de azúcar al hacerlo.

3. Bájale al chesco

Al menos intenta disminuir un poquito tu consumo de bebidas azucaradas y toma más agua. Además de prevenir el “mal del puerco” te dará energía extra para todo el día, disminuirás tu estrés y las migrañas de cada regreso a casa.

4. Ve a la fonda más lejana

Si en lugar de ir a comer al lugar más cercano te alejas un par de cuadras más, activarás tus carnes y podrás pasar una parte de ese infierno post-alimenticio en el camino de regreso a la oficina; además es bien sabido que mientras más te alejes del punto Godín, cada bocado sale más barato.

5. El digestivo

Tomarse un té o un cafecito al final de la comida es una gran forma de darle armas a tu cerebro para que pueda sobrellevar mejor el malestar, para los más arriesgados, un traguito de anís otorga el mismo efecto.

Es cierto que esos tacos buenos, bonitos y baratos son irresistibles, pero trata de moderarte un poquitín, tu cinturón y tu corazón te lo agradecerá.

Fuentes:
1. EL UNIVERSAL. ¿Por qué da el “mal del puerco”? (2015) Disponible en: http://archivo.eluniversal.com.mx/ciencia/2015/mal-puerco-101031.html
2. CRUZ, PÉREZ. El mal del puerco: enemigo del godín (2014). Disponible en: http://www.chilango.com/general/el-mal-del-puerco-enemigo-del-godin/