¿El miedo nos hace autoritarios? | SapiensBox

La incertidumbre está generando el ascenso de líderes autoritarios.

La crisis económica global, el aumento de ataques terroristas, el calentamiento global y muchos otros fenómenos desestabilizadores parecen haber dado lugar al ascenso de Donald Trump o el avance de la ultraderecha en Europa.

¿Existe una relación entre incertidumbre social y autoritarismo?

Un estudio elaborado por la London Business School titulado When the appeal of a dominant leader is greater than a Prestige leader, explica cómo los candidatos narcisistas, agresivos y controladores mantienen su popularidad en tiempos inciertos, incluso si compiten contra candidatos más respetados y admirados.

El estudio define dos tipos de liderazgo, tanto en política como en el ámbito empresarial: el dominio o el prestigio. Los líderes del primer tipo comparten características comunes: son asertivos, confiados, controladores, determinantes y narcisistas.

Los líderes prestigiosos son los que popularmente conocemos como líderes naturales: son considerados, empáticos y socialmente agradables.

Clinton vs Trump

Para el estudio se encuestó a 750 participantes de 46 Estados de EE.UU. Tuvieron en cuenta su preferencia de voto, ideología política y su código postal.

Un grupo independiente valoró si Donald Trump y Hillary Clinton -ambos candidatos en las últimas elecciones presidenciales- eran considerados líderes dominantes o prestigiosos: Trump fue valorado como un líder dominante y Clinton como una líder prestigiosa.

La gente con una situación económica más inestable definía a un líder dominante como su líder ideal

Teniendo en cuenta la incertidumbre económica de los 750 participantes, les preguntaron por quién votarían en las elecciones. Cuanto mayor era la incertidumbre económica del área donde vivían los participantes, más personas optaron por votar a Donald Trump, señalado como dominante por el grupo independiente.

Sorprendidos con la información que recabaron, los investigadores volvieron a hacer una prueba, ahora con 1400 participantes de los 50 Estados de EE.UU. y encontraron los mismos resultados: la gente con una situación económica más inestable definía a un líder dominante como su líder ideal, además, notaron que la incertidumbre no sólo favorece al líder dominante, sino que perjudica directamente a un líder basado en el prestigio.

¿Qué pasa en el resto del mundo?

Los responsables de la investigación tomaron datos de la World Value Survey, una organización que estudia las actitudes políticas y sociales de personas de todo el mundo desde 1983.

Tuvieron en cuenta 138,000 respuestas desde 1994 hasta la actualidad, en 69 países, y calcularon la incertidumbre económica basándose en la tasa de desempleo. Encontraron que el aumento del desempleo se asocia con la preferencia de sus ciudadanos por un líder dominante.

Una de las conclusiones a las que llegó el estudio es que al aumentar el desempleo y, con ello, las dificultades económicas, la gente tiene la sensación de que pierde el control sobre sus vidas y creen que al elegir a un líder dominante -que aparenta ser más determinante y controlador- su situación mejorará enormemente.

Parece un hecho que los líderes dominantes llegan al poder impulsados por las condiciones de incertidumbre y una vez ahí, pueden alimentar más esta situación para ampliar su margen de votantes. Tienen la habilidad para promover regulaciones económicas y políticas disruptivas que en realidad podrían generar más problemas de los que intentan resolver, lo que, irónicamente, podría perpetuar su atractivo y su poder.

Con información del diario El País.