El trabajo infantil con el que estamos de acuerdo | SapiensBox

Todos amamos a las estrellas infantiles, pero parece imposible producirlas sin explotarlas.

Hasta hace relativamente poco tiempo, las niñas y los niños eran vistos en casi todo el mundo como fuerza de trabajo en miniatura. Una de las grandes luchas –por desgracia, todavía inconclusas– de los organismos de protección de los derechos humanos a nivel mundial es acabar con la explotación y el trabajo infantil.

Sin embargo, hay una forma de explotación infantil con la que todos, incluso en los países desarrollados, parecen estar de acuerdo, y que observamos año tras año, incluso con beneplácito: el trabajo de las estrellas infantiles.

Desde luego, hay muchos menores de edad con talento y ganas de explorar sus inquietudes artísticas, y no hay nada de malo en que reciban el apoyo de sus padres para desarrollar una carrera propia; sin embargo, la experiencia acumulada parece indicar que es casi imposible producir una súper estrella infantil, sin incurrir en distintas formas de abuso o explotación, básicamente, porque una súper estrella infantil tiene que atender exigencias comerciales que son imposibles de compaginar con las actividades propias de sus edad, como los estudios, el juego, el descanso y la vida familiar.

Y cuando se habla de experiencia acumulada en esta materia, es que hay mucha experiencia acumulada, prácticamente desde los inicios de la industria del entretenimiento como la conocemos.

Judy Garland

Judy Garland en el Mago de Oz

La inolvidable Dorothy de El Mago de Oz hizo su debut en el teatro musical cuando apenas tenía 2 años. Su padre, Frank Gumm (que fue luego acusado de abuso sexual de menores) era un empresario teatral que le marcó a sus hijas el camino en la industria del espectáculo. Las hermanas Gumm integraron un grupo de vodevil, que incursionaba en pequeñas producciones cinematográficas. A los 13 años, Frances Gumm cambió su nombre por el de Judy Garland y firmó un contrato con la Metro-Goldwin-Meyer que le abrió las puertas del gran estrellato. Formó una pareja profesional con el también actor infantil, Mickey Rooney y comenzó a filmar comedias de considerable éxito, hasta que obtuvo el papel de su vida en El Mago de Oz, a los 16 años.

Judy garland en el Teatro Griego

El lado oscuro de la historia es que, para poder soportar las largas jornadas de trabajo y las múltiples exigencias de la industria, Judy Garland, al igual que muchos otros niños actores de su tiempo, comenzó a recibir desde muy joven altas dosis de anfetaminas y barbitúricos, que la llevaron a la adicción, la inestabilidad emocional y el desgaste. Después de una vida de excesos y altibajos familiares, Garland, enferma y envejecida, murió, víctima de una sobredosis, cuando apenas tenía 47 años.

Michael Jackson

Michael Jackson con los Jackson Five

El llamado “Rey del pop” era el octavo hijo de una familia afroamericana de clase baja. Hijo de Joseph Jackson –un trabajador del acero, exboxeador y guitarrista– Michael formó con sus hermanos el grupo de los Jackson 5, y a los 10 años firmó un contrato con la legendaria casa productora Motown Records. Dotado de un extraordinario talento como cantante y bailarín, además de una enorme sensibilidad, Michael se convirtió en el centro de la actividad artística y económica de su familia. Pero junto a la fama y el éxito, Michael vivió una infancia marcada por el abuso psicológico y las constantes golpizas que le propinaba su padre, para obligarlo a ensayar y trabajar en horarios extenuantes.

Michale Jackson en concierto

Michael se convirtió en la estrella pop más grande de todos los tiempos, obtuvo un éxito que nunca se había visto y que, probablemente, no vuelva a verse jamás; pero también desarrolló múltiples problemas de personalidad, desórdenes alimenticios, compulsión por la cirugía plástica, adicciones y problemas de salud. Vivió toda su vida adulta rodeado de escándalos, tanto por su extravagancia e inestabilidad, como por las acusaciones de abuso sexual de menores que lo persiguieron durante sus últimos años de vida. Obsesionado con su infancia perdida, Michael creó un mundo ilusorio a su alrededor y se alienó por completo de la realidad. Nunca logró tener una vida normal ni relaciones familiares estables y murió extenuado, a los 50 años, debido a una sobredosis de propofol, una sustancia anestésica que se usa en el quirófano, pero de la que él abusaba simplemente para poder dormir.

Maculay Culkin

Maculay Culkin en gala

Mundialmente famoso por haber interpretado a Kevin en Mi pobre angelito (Home Alone) cuando tenía sólo 10 años, Maculay Culkin se convirtió en la mayor estrella infantil del cine en la década de los 90. Provenía de una familia pobre y su padre tenía una personalidad violenta y abusiva. Además de Kevin, Maculay Culkin interpretó papeles memorables, tanto en comedias como en dramas, desde el adorable Thomas de Mi primer beso (My Girl), hasta el perverso Henry de El ángel malvado (The good son) e, incluso, a Ricky Ricón en su versión cinematográfica.

Maculay Culkin cantando

A los 14 años había filmado ya 15 películas y se retiró deseando una vida normal, pero tuvo que pelear con sus padres en los tribunales por el control de su fortuna. A partir de entonces tuvo problemas legales por su abuso de sustancias, y mantuvo una vida familiar inestable. Se casó a los 18 años con la actriz Rachel Miner, de la que se separó 2 años después. Ha mantenido relaciones con las actrices Mila Kunis, Jordan Lane Price y Brenda Song. Fue el mejor amigo de Michael Jackson, hasta la muerte de éste.

Lindsay Lohan

Lindsay Lohan en Juego de Gemelas

Lindsay comenzó su carrera como modelo infantil, cuando sólo tenía 3 años, para marcas como Abrecrombie o Calvin Klein, hizo comerciales y comenzó a actuar durante su infancia, hasta que –a los 11 años de edad– consiguió el doble papel protagónico en Juego de Gemelas (Parent Trap). Al enorme éxito de su interpretación, con la que Disney recaudó casi 100 millones de dólares, le siguieron grandes éxitos en comedias para adolescentes como Un viernes de locos (Freaky Friday), Herbie y el clásico Chicas pesadas (Mean Girls).

Lindsay Lohan en desfile de moda

Sin embargo, el peso de una familia profundamente disfuncional y desproporcionadamente avariciosa, los problemas legales de sus padres y, sobre todo, la descontrolada adicción a la cocaína en la que cayó desde muy joven, fueron los factores que hicieron que Lindsay Lohan perdiera lo que parecía la carrera más prometedora de su generación y terminara convertida en un mal recuerdo de Hollywood.

Luis Miguel

Luis Miguel en portada de disco

En nuestro país también ha habido historias tristes o escabrosas vinculadas con estrellas infantiles, pero no cabe duda que la más importante ha sido la de Luis Miguel. Hijo de Luisito Rey –que también fue en su momento cantante infantil– Luis Miguel comenzó su carrera a los 11 años, cantando en fiestas y eventos privados. A los 12 firmó su primer contrato discográfico con EMI y se convirtió de inmediato en una gran estrella en México. A lo largo de su pubertad y adolescencia alcanzó el mayor éxito internacional, tanto en Latinoamérica como en España e incluso en Italia. A lo largo de su carrera ha vendido más de 100 millones de discos.

Luis Miguel en concierto

Sin embargo, detrás del éxito se escondía una historia de abuso físico y psicológico por parte de su padre, que lo obligaba a trabajar jornadas extraordinarias, incluso introduciéndolo en el uso de drogas para mantener el ritmo de trabajo. La historia familiar de Luis Miguel está marcada por la misteriosa desaparición de su madre, Marcela Basteri, así como por los desfalcos económicos y la conflictiva relación con su padre. Si bien, Luis Miguel sigue siendo un referente dentro de la industria musical de habla hispana, en los últimos años no ha logrado mantener el hermetismo con el guardaba su privacidad en la juventud y se le ha visto enfrentar problemas familiares, descontroles de peso y luchar contra sus adicciones.