¿En serio Jesús nació un 25 de diciembre? | SapiensBox

Todos hemos leído –o nos han contado– que el nacimiento de Jesús se celebra el 25 de diciembre, porque así los cristianos sustituyeron las antiguas saturnales romanas, que desembocaban en la fiesta del Dies Natalis Solis Invicti, justamente, en esa misma fecha.

Lo cierto es que no se puede saber con exactitud cuándo nació Jesús de Nazareth, puesto que no hay documento que transmita ese dato, pero tampoco hay una sola fuente oficial que explique por qué se fijó el 25 de diciembre para celebrar el acontecimiento, sino que, a partir de información con la que sí contamos, los estudiosos de distintas disciplinas han construido teorías sobre el tema.

El filósofo, escritor e historiador rumano Mircea Eliade desarrolló la teoría acerca de la sustitución de la fiesta del Sol Invicto por la Navidad, como parte de una concepción más amplia en su obra. Para Eliade, las religiones son distintas formas de explicar las manifestaciones de lo sagrado en el mundo, y utilizan el mito como vehículo de esa explicación, pero en realidad todas se refieren al mismo fenómeno, por lo que es común que los mitos religiosos coincidan o se intercambien de unas religiones a otras.

El pensamiento de Eliade ha sido fundamental para el estudio comparado de las religiones y no se puede negar su solidez y erudición, pero en el tema específico de la fecha del nacimiento de Cristo, tiende a subestimar la importancia que tuvieron otros factores en la elección del día 25 de diciembre.

En particular, los cristianos del siglo III, que comenzaron a celebrar la Natividad del Señor, tenían como referencia la fecha de la muerte de Cristo –en el 14 de Nisán del calendario hebreo– y debido a variaciones en los cálculos para trasladar la fecha de unos calendarios a otros, consideraron que correspondía al 25 de marzo; en ese sentido, Joseph Ratzinger refiere un documento de Tertuliano que presupone esa fecha como tradicional, así como la costumbre de celebrar la Pascua en esa fecha fija, en el territorio galo, hasta el siglo VI.

Debido a una interpretación de tipo cosmológico, los teólogos cristianos del norte de África, en el siglo III, consideraron que la fecha de la muerte de Cristo debía coincidir con la fecha de su concepción, por lo que se fijó el 25 de marzo como la fecha de la encarnación de Jesús (de hecho, hasta nuestros días se mantiene esa fecha en el calendario litúrgico latino para la fiesta de la Anunciación), y a partir de esa fecha se cuentan 9 meses de gestación, hasta el 25 de diciembre, como fecha del nacimiento de Cristo. Por lo que, para los cristianos antiguos, fue la muerte de Jesús la que determinó la fijación de la fecha para conmemorar su concepción, y también su nacimiento.

Curiosamente, algunos estudiosos actuales, como el Dr. Antonio Piñero, de la Universidad Complutense de Madrid, consideran que el 14 de Nisán en que murió Jesús, correspondería más probablemente al 6 de abril del año 30, lo que (siguiendo la misma lógica de coincidencia entre muerte y concepción) ubicaría la Navidad en el 6 de enero, que es la fecha en la que, efectivamente, se celebra la Navidad entre los cristianos orientales (ortodoxos), mientras que los cristianos de rito latino celebran en ese día la fiesta de la Epifanía (la llegada de los Reyes Magos).

Por lo que, sin demeritar la teoría de Eliade, no todo es tan fácil como decir que simplemente se sustituyeron unas fiestas por otras, del paganismo al cristianismo.