Estrategias de retiro, según Stanford | SapiensBox

Hay que pensar en nuestro futuro si no queremos que nos cargue la… desgracia.

Para muchos jóvenes, el retiro o jubilación se ve como algo lejano e improbable, por lo que muy pocos se ocupan de ese tema.

El fenómeno no es sólo mexicano, en el mundo entero, los bajos salarios y el costo de vida dificultan el ahorro; por eso, la Universidad de Stanford nos regala unos consejos prácticos para asegurar la vejez, cuando llegue…

El estudio, dirigido por Steve Vernon, del Instituto de longevidad y división de seguridad fiscal, analizó 292 estrategias de retiro. Los resultados parecen duros, pero nadie dijo que la vida sería fácil.

La primera estrategia cambia el concepto de retiro.

Propone que después de la edad típica de retiro en cada país, los trabajadores pasen a una segunda fase laboral, en la que simplemente cambien su trabajo por un menos exigente y estresante y lo mantengan al menos unos 5 años o más.

Pese a que –idealmente– puedan tener una pequeña pensión, este nuevo sueldo ayudaría a completar sus gastos diarios y aminoraría su carga económica, en caso de que su sistema de ahorro o pensión no les sea suficiente.

¿Por qué debería funcionar?

El investigador afirma que el ampliar la edad de retiro con un trabajo menos estresante evitaría problemas de depresión y hacinamiento, que es regularmente lo que los adultos de mas de 70 años viven, una vez jubilados.

La segunda forma segura de inversión es hacer uso de los fondos de inversión a muy, muy largo plazo, ya que sólo así se podrá garantizar algún ahorro real.

La investigación revela que invertir 1% de nuestro dinero por año durante 10 años, y con plazos de 20 o 30 años, es una forma inteligente de ganar dinero y ahorrar para el futuro.

Se recomienda que al terminar estos plazos se meta el dinero en una cuenta de ahorro que dividirás hasta que ya estés jubilado. Y en ese momento deberás decidir conscientemente en cuántos cheques mensuales querrás recibir este dinero.

¿Por qué debería funcionar?

Aunque no tenemos la vida comprada, sí hay formas de especular cual será nuestra edad al momento de morir. Así que con ello podemos decidir cuantos cheques necesitaremos recibir, 50, 100 o más, ya será tu decisión.

En resumen, la clave para asegurar una vida digna cuando llegue la vejez, según Stanford, es crear riqueza cuando aún eres joven y no detenerte, mientras puedas trabajar.

Aunque estas formas de ahorro o contención de la crisis jubilatoria no son viables para muchos, no tiene nada de malo intentar analizar más opciones para pelear por una vida más digna ya que sin ingresos extras, será muy difícil.