La música es lo último que muere | SapiensBox

El 3 de febrero es conocido, sobre todo en el ámbito anglosajón, como “el día que la música murió”.

Comenzaba el año 1959, el rock n’ roll estaba casi recién nacido, y un grupo con algunas de las principales figuras de la escena musical juvenil recorría el centro de los Estados Unidos en una gira a la que habían llamado “Winter Dance Party”; pero el invierno había resultado más crudo que festivo, y las condiciones del viaje hacían mella en el ánimo y en la salud de los músicos.

Las figuras principales del cartel eran los ídolos, Buddy Holly y Ritchie Valens, así como J.P. “The Big Bopper” Richardson. La banda de Buddy para la gira estaba formada por los músicos Waylon Jennings, Tomy Allsup y Carl Bunch.

Harto de la carretera y el frío, Buddy Holly decidió rentar un pequeño avión para volar con sus músicos y ganar tiempo a la gira; quería tener un poco de descanso. Pero sus compañeros de cartel, Ritchie y Bopper, le pidieron sus lugares en el avión a Jennings y Allsup.

Cuando Buddy supo que Waylon Jennings no iba a volar con él, le dijo, para molestarlo: “espero que tu viejo camión se congele”; a lo que Jennings le habría respondido: “pues yo espero que tu viejo avión se estrelle”.

Buddy Holly tenía sólo 22 años, pero había escrito y grabado tanto que su sello discográfico pudo seguir publicando discos inéditos para cubrir la inmensa demanda de su material durante los 10 años siguientes a su muerte.

En la noche del 2 de febrero, después de terminar el show, los que tenían lugar en el avión partieron hacia el aeropuerto municipal de Mason City, Iowa. La nave despegó sin contratiempos a las 12:55 a.m. del 3 de febrero; pero sólo 5 minutos después, y a menos de 10 km. de distancia, se perdió comunicación con el piloto. A las 9:35 de la mañana, a poco de haber iniciado la búsqueda, ya con luz de día, fue encontrado el fuselaje. Los cuerpos de Buddy Holly y Ritchie Valens habían sido expulsados y yacían a un lado.

Buddy Holly tenía sólo 22 años, pero había escrito y grabado tanto que su sello discográfico pudo seguir publicando discos inéditos para cubrir la inmensa demanda de su material durante los 10 años siguientes a su muerte. También había girado lo suficiente durante los 3 años de celebridad que pudo disfrutar como para ser visto en vivo por Bob Dylan, en Minnesota y por Mick Jagger, en Londres; ambos han hablado de lo mucho que los impactó. John Lennon fue siempre un fanático de Buddy Holly y Paul McCartney es el dueño actual del catálogo de sus canciones; Bruce Springsteen admite que antes de cada concierto siempre toca una canción de Buddy para calentar; y hasta Elton John ha contado cómo empezó a usar lentes redondos de pasta a los 13 años (aunque no los necesitaba) sólo para imitar a Buddy Holly.

John Lennon fue siempre un fanático de Buddy Holly y Paul McCartney es el dueño actual del catálogo de sus canciones

Ritchie Valens tenía sólo 17 años y apenas uno de haber comenzado a tocar profesionalmente, sin embargo, su adaptación de la canción mexicana tradicional, La Bamba, fue un parteaguas no sólo en la historia del rock, sino también de la inclusión y reconocimiento de la cultura mexicoamericana.

En 1971, una canción capturó para siempre el sentimiento de la generación de los adolescentes que habían visto en ese accidente aéreo el fin de la inocencia del rock. American Pie, de Don McLean, bautizó para siempre al 3 de febrero como “el día que la música murió”, pero en el fondo es también un testimonio de la inmortalidad de la música, pues la tragedia inspiró a muchos otros a seguir por la misma ruta.