La policía del Karma | SapiensBox

Mucho más que una venganza cósmica.

Karma police, arrest this man… arrest this girl…

En una de sus canciones más famosas, Radiohead invoca a la policía del karma (ya sea irónica o seriamente) para que arreste a personas que le parecen malas o insoportables.

En el habla cotidiana, a veces se escucha que alguien diga de una persona que tiene “mal karma”, cuando le pasan cosas desafortunadas, o que alguien está “invirtiendo en su karma” cuando hace alguna cosa o toma una decisión que es difícil, pero moralmente encomiable.

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En el fondo de esas expresiones está la idea de que el karma es una forma de estado de cuenta cósmico, un mecanismo a través del cual, el universo te premia o te cobra las cosas que haces, dependiendo de si eres buena o mala persona.

La verdad es que, entre los budistas, los hinduistas y otros creyentes del karma, la cosa es un poco más compleja, pero también más interesante: el karma es la huella que todas tus acciones, decisiones y deseos van dejando en tu mente, de manera sutil, pero inevitable.

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Si consideras que la mente es una especie de control de mando de tu vida, es lógico que la acumulación de esa huella vaya profundizándose con la reiteración de decisiones y determinando a su vez tus siguientes acciones.

Ahora, lo que sí tiene un componente de algún modo cósmico es la ley de causa y efecto, por la que ninguna de tus acciones deja de generar algún tipo de reacción. Todo lo que haces, dices o incluso piensas, afecta el curso de los acontecimientos, dentro de una trama complejísima que interrelaciona tus hechos con los del resto de la humanidad. El karma explica de una manera muy elegante la manera en la que todo acto humano tiene consecuencias, ninguno es del todo indiferente, y las consecuencias regresan a ti.

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Con cada acción de tu vida estás desencadenando consecuencias de las que no necesariamente tienes conciencia, si pudieras ver el resultado total de todos tus actos, muy probablemente cambiarías muchas de tus decisiones. Pues bien, la apuesta de los sistemas basado en el karma es que cobres conciencia de esta realidad, para que vivas de modo que tu karma sea más positivo que negativo, hasta todos tus acciones y deseos sean puros, y te liberes de la cadena de consecuencias que –para quienes creen en la reencarnación– va extendiéndose a lo largo del tiempo, mucho más allá de una vida humana.

Quizá para la mentalidad occidental, secularista y materialista, la idea del karma parezca poco razonable, pero es más fácil de entender cuando se ve a nivel social. Las decisiones que las sociedades van tomando a lo largo de su historia tienen consecuencias, que van más allá de la generación que las tomó, y afectan de manera totalmente real a personas concretas después de generaciones.

El karma adquiere así proporciones sociales, que son más claramente rastreables. También resulta más evidente desde esa perspectiva, lo difícil que puede ser revertir el karma negativo y sustituirlo por karma positivo, requiere una toma de conciencia muy profunda y una decisión sostenida de actuar en contra de las inercias los propios hábitos desordenados, de lo contrario, el problema no sólo se mantiene, sino que se agrava.