La relación de amor-odio entre las estrellas de rock y el teatro musical | SapiensBox

Muchas estrellas del rock han incursionado en el teatro musical, con resultados muy distintos entre sí.

Los rockstars son siempre una combinación de talento musical y desenvolvimiento escénico.

La mayoría de ellos son proclives al histrionismo y el drama, tanto dentro como fuera del escenario. A final de cuentas, muchas de las figuras principales del rock han terminado por construir un personaje al que encarnan, hasta el punto que muchas veces es difícil –incluso para ellas– distinguir entre la realidad de la persona y el mito alrededor del artista.

Parece lógico que muchas estrellas del rock se hayan sentido atraídas por el teatro musical, como una forma de dar rienda suelta a su creatividad, no sólo en el ámbito musical, sino también para la creación de conceptos, el desarrollo de una narrativa o un discurso propio, más allá de lo que cualquier disco les permitiría.

Sin embargo, no todas las incursiones de este tipo han sido afortunadas; por el contrario, algunas han resultado en fracasos estrepitosos, a pesar de la fama de sus creadores.

En SapiensBox te platicamos sobre algunos de los proyectos más notables de las estrellas del rock en el teatro musical.

1. Tommy por The Who.

En 1969, en pleno ocaso de la era hippie, vio la luz el primer álbum conceptual de The Who, por medio del cual Pete Townshend desahogó su inquietud de escribir una ópera-rock.

“Tommy” es un complejo drama psicológico acerca de un adolescente que pierde la vista, el oído y la capacidad de hablar, como consecuencia de un shock emocional, así como del proceso por medio del cual recupera sus sentidos.

La historia fue escenificada bajo el formato de ópera (diálogos totalmente cantados y acompañamiento de orquesta sinfónica) en 1971; luego fue adaptada al cine en 1975; pero no fue sino hasta 1993 que llegó a Broadway, adaptada al teatro musical, bajo el título “The Who’s Tommy”. Aunque las críticas fueron muy variadas, el musical obtuvo 5 premios Tony (el equivalente al Oscar en el teatro).

2. Spider-Man: Turn Off the Dark por Bono y The Edge.

Es difícil imaginar en qué estarían pensando los dos integrantes principales de U2 cuando decidieron aceptar el proyecto de escribir las canciones para la versión musical de Spider-Man.

Tal vez la explicación sea puramente mercadológica; después de todo, “Turn Off the Dark” es la producción más cara en la historia de Broadway e incluía auténticos actos de acrobacia y alta tecnología. Pero desde los ensayos resultó una obra tremendamente problemática, en la que, además, frecuentemente los actores resultaban lesionados. Al cabo de tres años de representaciones, el montaje cerró en Broadway, con pérdidas por 60 millones de dólares.

3. Billy Eliot por Elton John.

La historia del hijo menor de una familia con problemas económicos que encuentra en el baile una forma de superar las dificultades de la vida, parecía pedir a gritos una adaptación al teatro musical, y el encargado de convertir el proyecto en realidad fue el mismísimo Elton John, que ya había hecho (con mucho éxito) la adaptación al teatro musical de la ópera Aida de Verdi.

El musical de Billy Elliot ha sido bien recibido por la crítica y el público, tanto así que se ha montado en más de 20 países y se ha hecho acreedora de los principales premios teatrales del mundo: el Tony y el Olivier.

4. The light princess por Tori Amos

La cantante y compositora de rock alternativo, Tori Amos, se ha caracterizado a lo largo de su carrera tanto por su excentricidad como por su necesidad de exploración y experimentación musical.

No es de extrañar que su incursión en el teatro musical también esté marcada por esas mismas características. “The Light princess” es una puesta en escena basada en un cuento de hadas del siglo XIX sobre una princesa levitante que no puede llorar, y sobre su relación con el príncipe de su reino rival.

La recepción del público al montaje de 2013 en el West End fue positiva y la obra tuvo una temporada extendida en el Royal National Theater de Londres, pero las críticas especializadas se dividieron desde el principio, en especial acerca de la música compuesta por Tori Amos, así que después del cierre de su primera temporada no ha vuelto a tener otras puestas en escena.

5. Lazarus por David Bowie

El último gran proyecto en la vida de David Bowie fue el disco conceptual adaptado para teatro musical, “Lazarus”. Basada en la novela “The Man Who Fell to Earth”, cuya adaptación al cine había sido protagonizada por el propio Bowie en 1976.

“Lazarus” cuenta la historia de un extraterrestre que llega a la tierra en busca de un lugar para salvar a la población de su planeta que está casi destruido debido a las guerras nucleares. El estreno de “Lazarus”, el 7 de diciembre de 2015, fue la última aparición pública de David Bowie. Tanto la obra como el disco conceptual con su música fueron ampliamente aclamados por la crítica especializada.