La tensión nuclear con Corea del Norte y sus verdades a medias. | SapiensBox

Es bien sabido que Corea del Norte es uno de los países más herméticos del mundo

Es bien sabido que Corea del Norte es uno de los países más herméticos del mundo; de él desconocemos datos oficiales básicos como su número de habitantes, las tasas de natalidad y mortalidad o sus índices de pobreza y desempleo; las estimaciones que tenemos provienen de organizaciones internacionales, pero no dejan de ser eso, estimaciones; sin embargo, respecto de sus capacidades militares y de armamento, la historia es otra muy diferente, pues aquel país asiático no se muestra nada tímido cuando de dar a conocer al mundo el arsenal que tiene bajo su poder se trata.

1. Para Kim Jong-un son especialmente importantes sus armas atómicas y los misiles con los pretende impulsarlas, tanto así que ha hecho despliegue de éstos haciéndolos volar por los aires de otras naciones, como sucedió el pasado 29 de agosto cuando uno de ellos pasó a una altura aproximada de 550 kilómetros sobre territorio japonés2 provocando la activación de todo tipo de alertas, así como una leve parálisis en las actividades diarias de los nipones.

Si bien, ya ha sido demostrado en más de una ocasión que Corea del Norte cuenta con una industria capaz de producir misiles balísticos intercontinentales que pueden, en teoría, recorrer distancias superiores a los 10,000 kilómetros (lo que les permitiría alcanzar ciertas partes de América del Norte)3, lo cierto es que por sí solos los misiles no constituyen la amenaza, sino que ésta se materializa cuando aquellos son capaces de llevar consigo armamento de destrucción masiva, como cabezas nucleares; para ello la labor de miniaturizar tales dispositivos, de manera que se puedan incorporar a los misiles, requiere la superación de obstáculos técnicos no menores, a los que se han enfrentado las naciones con capacidad nuclear de ataque intercontinental, como los Estados Unidos, Rusia, Israel, Francia, Reino Unido, India y China, todos éstos considerados de primer mundo (a excepción de la India); esto nos habla de la importancia de contar con una infraestructura industrial de soporte que permita el desarrollo de investigaciones y la consecuente manufactura individualizada de los componentes necesarios para la construcción de ojivas nucleares relativamente pequeñas, y decimos “relativamente pequeñas”, pues la altura aproximada del misil de mayor alcance de Corea del Norte, el Hwasong-14, es de aproximadamente 19.5 metros4, lo que lo hace casi del tamaño de un edificio de 6 niveles.

El pasado 3 de septiembre, en una de sus usuales demostraciones, los norcoreanos llevaron a cabo la detonación de una bomba que pudo ser detectada por sismógrafos alrededor del mundo y que, según cálculos de las ondas sísmicas, produjo una explosión con capacidad destructiva de entre 50 y 60 kilotones5, que frente a los 15 y 21 kilotones correspondientes a las bombas detonadas cobre Hiroshima y Nagasaki6, constituyen una amenaza seria.

A decir del propio gobierno de Corea del Norte, la detonación correspondió a una bomba de hidrógeno, aunque la información de los sismógrafos no permite asegurar si tales afirmaciones son ciertas, ni tampoco permiten saber si provinieron de un artefacto lo suficientemente pequeño para ser incorporado en un misil y lo único que confirman es que, en efecto, hubo una detonación y la posible magnitud de la explosión.

Para evaluar adecuadamente la amenaza que supone Corea del Norte ni siquiera es suficiente conocer sus capacidades nucleares, sino tener presente también que sus investigaciones parecen abarcar incluso la creación de armamento químico y biológico.

En síntesis, sabemos que Corea del Norte cuenta con misiles capaces de alcanzar a más de la mitad de los países del mundo y también cuenta con la capacidad de desarrollar armamento nuclear con de enorme potencial destructivo, pero desconocemos si ambas capacidades pueden ser conjugadas para crear así una auténtica arma de destrucción masiva intercontinental. Esperemos que los líderes tanto de Corea del Norte como del resto de los países con armamento nuclear tengan el temple para no usarlo.