Liga de la Justicia: ¿un desastre anunciado? | SapiensBox

La película llega a las pantallas después de una tormentosa historia detrás de camáras.

Aunque para muchos el universo cinematográfico DC nació muerto, desde la llegada de Zack Snyder a “Man of Steel” el mundo friki se regocija ante la perspectiva de una de las producciones más esperadas que, por fin, ha llegado a la pantalla grande: “Justice League”.

La Liga de Justicia de América debutó en marzo de 1960 al interior de las páginas de “The Brave and The Bold” –seis años después del estreno en Japón de “Shichinin no Samurai” (“Los Siete Samurai”) de Akira Kurosawa– y se posicionó como la heredera natural de otro equipo de superhéroes sumamente popular: la Sociedad de la Justicia (Justice Society of America).

La Liga fue concebida por el genial Gardner Fox como una agrupación de los siete superhéroes más extraordinarios (en términos de poder, valores y liderazgo). Debían unirse en momentos excepcionales para combatir a todas aquellas amenazas que, por separado, no habrían podido enfrentar. El objetivo no era conformar una familia o un grupo de amigos (como eventualmente harían en Marvel Cómics los famosos Fantastic Four y The Avengers), sino crear una organización constituida por los mejores.

En el formato impreso, el concepto fue muy exitoso, de la mano de grandes escritores (entre los que se encuentran Grant Morrison, Mark Waid, Gerry Conway y Brad Meltzer), al igual que en el ámbito de las caricaturas, gracias a grandes producciones como la serie de “Justice League” y su secuela, “Justice League Unlimited”, creadas por Bruce Timm; sin dejar de mencionar el enorme impacto que la clásica “Superfriends”, de Hannah Barbera, tuvo sobre la niñez de muchos.

Sin embargo, como dice un refrán: “añorar el pasado es correr tras del viento”, y hoy el entusiasmo y las preocupaciones de los fans están centrados en el proyecto fílmico de los llamados “Siete Grandes”.

Hablar mal de todo lo relacionado con el universo cinematográfico de DC Cómics vende, y vende mucho. Muchos sitios especializados se dedican, al menos una vez por semana, a especular de manera maliciosa y a inventar cosas negativas alrededor de estas producciones, mientras que –al mismo tiempo– enaltecen de forma exagerada al universo cinematográfico de la competencia. Pero hay que admitir que, en el caso de “Justice League”, la película sí parece haber comenzado con el pie izquierdo.

Después de la enorme división que sembrara “Batman vs Superman: Dawn of Justice” (vilipendiada por la crítica especializada y odiada por la mayoría de los fans), en la Warner Brothers no se tomaron la molestia de esperar, reflexionar y analizar en su justa medida las críticas vertidas sobre ese producto y se ordenó de inmediato la producción de “Justice League”, con Zack Snyder nuevamente como director y mandamás de este universo, todavía en pañales.

Los reportes iniciales –algunos de credibilidad comprobada, otros completamente infundados– calificaban la filmación como un total desastre.

Del guión se han dicho muchas cosas: originalmente se sabía que era obra de Zack Snyder, luego se dijo que la WB había hecho los arreglos necesarios para que Chris Terrio –escritor de la célebre “Argo”, aunque también de BvS- llegara como relevo y corrigiera elementos clave de Snyder (principalmente, lo relacionado con el tono oscuro que el director pretendía imprimir en esta entrega), y después se comenzó a comentar que ni siquiera estos esfuerzos habrían sido suficientes.

De acuerdo con Mark Hughes, de Forbes, el afamado escritor de historietas y actual Chief Creative Officer en DC Cómics, Geoff Johns (Green Lantern, Justice League y Rebirth, entre otros), se habría incorporado -junto a Ben Affleck- para re-escribir partes importantes del guion de JL.

Luego vino la salida del musicalizador DJ Junkie XL, para darle entrada al legendario Danny Elfman, como encargado de la creación musical. El cambio podría parecer menor, pero no lo es de ningún modo, considerando el enorme impacto que tiene la música original en una película. En todo, caso, esa sustitución prácticamente confirmaba que la visión original de Zack Snyder estaba siendo reemplazada por una fórmula distinta.

El golpe final a la producción de Snyder se dio cuando, finalmente, él se hizo a un lado en el mes de mayo. De acuerdo con fuentes cercanas a la WB y a la familia Snyder, el director y la productora habrían acordado que se tomaría un tiempo sabático (en meses recientes se supo que la hija de Zack, Autumn Snyder, se suicidó en el mes de marzo, lo que quizá explique tanto el tono que estaba imprimiéndole a la película, como el “desastre” de las grabaciones).

Ante la salida de Snyder, la WB le ofreció la dirección interina a Joss Whedon (además de un crédito especial en la película como coescritor), con la finalidad de que regrabara muchas escenas clave de la cinta, supervisara la edición y mejorara los diálogos para aligerar el tono, más todavía.

A estas alturas, Justice League” es un collage de muchas mentes creativas y no responde a la visión final de una sola persona. Pero nunca se sabe, el éxito o el fracaso sólo se explican a toro pasado. En todo caso, sea cual sea la recpeción de la cinta, las proporciones del resultado serán monumentales, dado que se juega su suerte en un mundo donde estas producciones rebasan los 700 millones de dólares en taquilla.