Los que no se cayeron… | SapiensBox

¿Por qué las grandes estructuras de la CDMX no sólo no se cayeron?

El 19S nos puso a pensar sobre mil temas: corrupción, protocolos de seguridad, el cinismo del gobierno pidiendo ayuda (…) y muchas, muchas cosas más. Pero uno de los más recientes es por qué las grandes estructuras de la CDMX no sólo no se cayeron: están como si nada.

Lo primero que hay que entender: no todos los edificios se construyen igual.

La CDMX es una zona de alta sismicidad, situada en una región lacustre (de ‘lago’) que aumenta la magnitud de cualquier movimiento telúrico, por lo que las edificaciones deben tener unas características específicas en su construcción.

Muchos edificios ocupan técnicas de ingeniería que se encargan de que estos resistan un sismo, dependiendo del tipo de suelo donde se encuentren, pues no todos los tipos de suelo son iguales.

Existen muchos edificios que se construyeron antes de todas las normas de seguridad que hoy conocemos, como el palacio de bellas artes, la catedral metropolitana o el palacio nacional, que siguen de pie, pero hundiéndose cada año, debido a las condiciones del suelo de la CDMX.

Suelos en la CDMX

  • Duros
  • Intermedios
  • Blandos

Dependiendo de la magnitud y movimiento del sismo, la vibración se sentirá mayor en los en los últimos pisos de un edificio, por lo que el edificio más alto busca que resistan al igual que los arboles de gran altura.

Gustavo Ayala, doctor en ingeniería y experto de la UNAM, ha dicho que los puentes y segundos pisos de la CDMX están diseñados para no caer en un sismo parecido al de 1985.

Las torres chilangas: de pie

La Torre Mayor, la Latinoamericana, la de Pemex, Reforma 486, el WTC y la BBVA Bancomer se han diseñado con diferentes técnicas para soportar sismos incluso más fuertes que el vivido en 1985 y, aparentemente, sus capacidades han dado resultados.


Crédito: El Universal

La CDMX necesita erradicar la corrupción de tajo y hacer las cosas mucho mejor, el 19S es un ejemplo las consecuencias más dramáticas de la corrupción o la negligencia. Desde hace mucho contamos con los conocimientos técnicos necesarios para resistir sismos de grandes magnitudes, sólo nos falta replicar estas técnicas en donde sea necesario.