Marco Antonio está vivo | SapiensBox

…pero la lucha por la justicia está lejos de terminar.

Un día normal en la ciudad de México: Un chavo de 17 años decide salir con su amigo a pasear por los barrios de su prepa, se detiene a tomar una foto y policías de la SSP los detienen por un presunto robo, los revisan y amedrentan; uno de los amigos se asusta y sale corriendo.

La policía lo detiene otra vez, lo golpea, lo patea y lo sube a su patrulla con destino al MP más cercano, pero nunca llegan.

Su familia y amigos lo buscan desesperadamente y tres días después las autoridades “se unen” para encontrar al chavo “extraviado”. Las redes sociales se incendian, la UNAM, REDIM, CNDH, Amnistía Internacional… Gritan ¡desaparición forzada! y exigen su presentación con vida.

Manifestación en el Ángel de la Independencia y la sociedad se une para exigir que el joven sea presentado con vida por las autoridades (quienes se lo llevaron en primer lugar). Más de 5 días después lo encuentran desorientado, confundido, golpeado…

¡Justicia! Líderes de opinión exaltan la “maravillosa actuación” del gobierno ante la emergencia y algunos medios restan importancia al delito ocurrido. Así un día “como cualquier otro” en México. ¿Mañana a quién de nosotros nos toca?

Estado fallido, batalla ganada

En un país que grita a diario por las más de 27 mil personas desaparecidas desde 2006, por los miles de asesinatos de la guerra contra el narco y por las múltiples fallas estructurales que causan desigualdad, pobreza y violencia que continúa (y por lo visto continuará) creciendo, la sociedad mexicana dio un paso adelante, cuando el día de ayer el menor Marco Antonio Sánchez Flores fue encontrado con vida en el Estado de México.

Sin embargo, este capítulo más de delincuencia e impunidad orquestada a cargo de las autoridades del país está lejos de acabarse, lejos de ser olvidado para darle el conocido “carpetazo”. A pesar de lo que diferentes medios, funcionarios y líderes de opinión consideren.

Lo que Hiram Almeida Estrada, secretario de la SSP y Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la CDMX catalogaron como un “extravío” desde su primer comunicado el día 26 de enero, respecto del caso de Marco Antonio, hasta las ruedas de prensa que sostuvieron dos días después, es la desaparición forzada de un menor de edad que involucra a diferentes autoridades, desde los policías del Sector Hormiga de Azcapotzalco, hasta la policía municipal de Tlalnepantla y los titulares de las dependencias antes mencionadas.

¿Desaparición forzada en México?

Después de que el menor desaparecido fue encontrado con vida pasó la noche del domingo en el hospital para ser examinado exhaustivamente después de pasar más de 5 días desaparecido. Su familia declara que está en muy mal estado físico y psicológico, deshidratado y herido, lo cual sólo despierta aún más sospechas sobre lo que ocurrió con él desde que fue detenido de manera arbitraria por policías del gobierno de la CDMX.

Este es un recuento de todo lo que debe esclarecerse a fin de entender lo qué pasó con el menor y castigar a los responsables por la incompetente actuación de las autoridades.

Detención arbitraria
Marco Antonio fue detenido sin causa probable o realizar algún tipo de acto ilegal.

– Excesivo uso de fuerza

Los elementos del Sector Hormiga de la SSP en la CDMX no respetaron los protocolos de detención y tratamiento de un menor de edad. Además, de acuerdo a los testigos, fue golpeado y pateado para someterlo.

– Jamás llegó al Ministerio Público

A pesar de que los policías que detuvieron a Marco Antonio mencionaron que sería llevado a la “Agencia 40”, jamás presentaron al menor ante las autoridades correspondientes.

– Obstrucción de la justicia

Su familia intentó reportarlo como desaparecido y pidió auxilio en la “Agencia 40”, no recibieron ayuda ya que posiblemente el joven “se había ido con una noviecilla”, según agentes del MP (declarado por su madre Edith Flores), y fueron enviados al Centro de Atención a Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA).

– Actuación de autoridades ante presión social

La presión ejercida por ONGs y miles de miembros de la sociedad civil obligó a que el jefe de gobierno y el titular de la SSP pusieran “manos a la obra” para buscar al menor… tres días más tarde de su desaparición. A pesar de que el protocolo dicta que “las primeras horas ante una desaparición son críticas”.

– Policías involucrados sin cargos formales y sin debido proceso

Las autoridades mantienen a dos de 4 elementos de la policía capitalina involucrados en la desaparición bajo un “proceso interno” sin que sean presentados formalmente cargos en su contra. Durante las últimas horas se han difundido videos que muestran a dos de ellos, al parecer, rindiendo su declaración (una vez más, el debido proceso vale nada).

– Nuevamente: los protocolos

Marco Antonio es encontrado en grabaciones de cámaras de vigilancia del C5 en un juzgado cívico de Tlanepantla, Estado de México (a más de 30 km de distancia de donde fue detenido por primera vez el 23 de enero). A pesar de ser menor de edad y lucir desorientado, confundido y golpeado, fue dejado en libertad por no encontrarse cargo alguno en su contra (aunque debieron avisar a sus tutores) y nuevamente desapareció.

– Antes de asegurarse, se cuelgan medallas

Aún sin confirmar la identidad del menor por los padres que acudían a su encuentro, Mancera declaró en rueda de prensa el domingo 28 de enero que Marco Antonio había sido encontrado con vida.

10 Desorientado, deshidratado, herido física, emocional y psicológicamente

Pasando las once de la noche del domingo 28 de enero, la familia y Marco Antonio se reencontraron y quedaron a la espera de la resolución médica que determine el estado del menor, quien pasó el resto de la noche en un hospital.

¿Ahora qué con Marco Antonio?

Es necesario que las autoridades respondan ante cada uno de los pasos que el menor dio desde el 23 de enero que fue detenido de manera injustificada y se determine a los responsables de cada abuso que vivió durante más de 5 días, al igual que por las miles de desapariciones más en México que siguen sin respuesta.

La presión que la sociedad ejerció para que las autoridades cumplieran con el deber de encontrar con vida a Marco Antonio Sánchez Flores es sólo una muestra del gran poder que la población tiene en sus manos.

Apareció un Marco Antonio Sánchez Flores, pero todavía falta Marco: el alumno deportista que le encantaba el arte y fue despojado de todo aquel martes; y faltan 43 estudiantes, falta Mara Castilla, falta Javier Valdez, faltan más de 27 mil mexicanos más.

Hagamos que cada una de las desapariciones, homicidios y violaciones a los derechos humanos sean esclarecidas y sancionadas. Hagamos que no falte nadie más.