Polémica y futbol: Tú y yo somos uno mismo | SapiensBox

Goles que debieron contar (o no), penales que no eran, penales que debieron ser, manos, y todo tipo de trampas que han sucedido en los mundiales también han sido un elemento importante para que el futbol sea tan popular en el mundo.

Y hay que aceptarlo: Nos encanta discutir por todas las injusticias que pasan en el futbol, pero nunca dejamos de verlo.

Todos sabemos que “La Mano de Dios” es uno de los momentos más polémicos e icónicos en los mundiales, pero aquí te traemos otros 5 momentos que mancharon la historia de la justa mundialista.

La entrada más criminal de la historia

Eran las semifinales del Mundial de España 1982 y se enfrentaron dos de las grandes potencias del futbol: Alemania vs Francia.

Durante el 2º tiempo del encuentro, el portero alemán Harald Schumacher atropelló -con alevosía y ventaja- a Patrick Battiston.

El defensa francés quedó inconsciente y tuvo que salir del terreno de juego en camilla; estuvo fuera de las canchas durante 6 meses con la mandíbula fracturada, los dientes rotos y lesiones en las vértebras.

Lo peor es que Schumacher debió haber sido expulsado, pero no fue amonestado y ¡ni siquiera se marcó falta! El partido se reanudó con un saque de meta y al final, para acabarla de amolar, Alemania ganó en la tanda de penales 5-4 y pasó a la final.

Luis “El Tramposo” Suárez

El delantero uruguayo suele estar en el ojo del huracán de la polémica, pero en el Mundial de 2010, en los cuartos de final contra Ghana, cometió una trampa digna de una cáscara de la esquina.

El partido estaba 1-1 a pocos minutos del final del tiempo extra y, tras una serie de rebotes en el área, salió un remate a la portería. “El Pistolero” sacó de la línea un gol cantado con la mano.

Obviamente fue expulsado y se marcó penal, pero, para mala suerte de los ghaneses, Asamoah Gyan estrelló su disparo en el travesaño y el partido terminó. Al final, Uruguay ganó en la tanda de penales, pero, tanto “Lucho” como los seleccionados uruguayos quedaron estigmatizados como los tramposos del mundial y siempre quedó la polémica de si fue justa la manera en que consiguieron su pase a la semifinal.

Aquí les pregunto, ¿qué hubieran hecho ustedes?

Bonus de “Lucho”

Cómo olvidar la famosa mordida a Giorgio Chiellini en el mundial de Brasil 2014.
El uruguayo fue suspendido por 9 partidos con su selección y no se le permitió jugar a nivel de clubes durante 6 meses.

¿Árbitros vendidos?

Siempre ha existido la ligera sospecha de que el país anfitrión recibe una ayudadita por parte de la FIFA, pero en 2002 sí se pasaron.

En los Octavos de Final, Corea del Sur (uno de los 2 anfitriones de aquel mundial) se enfrentó a Italia. Claramente, todos pensábamos que “La Azzurra” ganaría, pero el árbitro Byron Moreno se encargó de que eso no pasara.

Para empezar, el ecuatoriano pitó un penal que no era a favor de Corea, pero Gianluigi Buffon lo atajó; luego anuló 2 goles italianos legítimos y expulsó a Francesco Totti de manera rigurosa. Los coreanos dieron la “sorpresa” y ganaron el partido 2-1 en tiempo extra.

Pero eso no fue todo. España también fue acuchillada por el arbitraje cuando enfrentó a Corea del Sur en cuartos de final. En esa ocasión, Gamal Al-Ghandour fue el árbitro que “ayudó” a los coreanos: España tuvo 2 goles anulados y a cada rato le marcaban fuera de lugar y faltas en contra.

El partido se fue hasta la tanda de penales y los coreanos ganaron 5-4.

El partido más politizado de la historia

Durante el mundial de Francia 1938, ya se veía venir el inicio de la 2ª Guerra Mundial y el futbol no quedó exento de este conflicto.

En el partido de cuartos de final, entre Italia y Francia, se decidió que Italia jugaría con el uniforme blanco de visita, pero esto no sucedió. Por órdenes de Benito Mussolini, “La Azzurra” salió con uniforme negro como símbolo de “La Maglia Negra”, policía paramilitar fascista. No conforme con esa manifestación, Mussolini también les ordenó a sus jugadores que realizaran el saludo fascista antes del partido.

A pesar del ambiente hostil que se generó por estas provocaciones, Italia venció 3-1 a los franceses.

El gol fantasma que valió un campeonato

En 1966, Inglaterra (los creadores del futbol) por fin fue anfitrión de un Mundial y lo ganó de manera dudosa.

La final en el Estadio Wembley se jugó entre ingleses y alemanes, 19 años después de la Segunda Guerra Mundial (se jugaba algo más que un simple partido de futbol).

El partido terminó 2-2 en tiempo regular y, a los 11 minutos del tiempo extra, Geoff Hurst anotó el tercer gol de Inglaterra. Sin embargo, el balón no había cruzado la línea y todos los árbitros se hicieron los occisos. Más tarde, los ingleses anotaron el cuarto gol a unos alemanes que, por primera vez en su historia, se vieron desmoralizados en la cancha.
Sin duda, es el momento más polémico en la historia de los mundiales porque ocurrió en una final e influyó directamente en el resultado.

El videoarbitraje (VAR) ha sido la principal medida para disminuir este tipo de errores en el futbol, pero muchas personalidades del mundo del futbol han estado en contra de implementar esta medida, porque “se pierde la esencia del deporte”.

Y sí, tal vez tienen un punto, porque la polémica es uno de los ingredientes más importantes en el futbol. Pero la realidad es que, si este deporte sigue así, la FIFA estaría fomentando una cultura de trampa e injusticia y estarían traicionando su misma iniciativa por un juego limpio.