¿Por qué deben interesarte las elecciones en Puebla? | SapiensBox

Con un padrón de casi 5 millones de electores, los comicios en Puebla serán cruciales para quien aspire a ganar la presidencia en 2018

Con una mini gubernatura de 22 meses, Puebla es junto con Veracruz uno de los estados que se prepara para renovar el gobierno del estado, esto con el fin de hacer concurrentes las elecciones locales con las federales del 1 de julio de 2018.

Con un padrón de casi 5 millones de electores, los comicios en Puebla serán cruciales para quien aspire a ganar la presidencia en 2018, por ello el proceso para elegir candidato a gobernador trasciende más allá de local y toca fibras en el terreno nacional.

El Frente Ciudadano por México

Rafael Moreno Valle, anterior gobernador de Puebla y aspirante a la Presidencia de la República, no se quiere quedar atrás, aunque es poco probable que el Frente lo postule como su candidato en 2018, busca acomodar a su delfín para la gubernatura en Puebla, nada menos que a su esposa Martha Erika Alonso.

La intención de que ella sea la abanderada a la gubernatura por una mega coalición entre PAN, PRD, Movimiento Ciudadano, PSI y Compromiso por Puebla, es un consenso que Rafael Moreno Valle quiere amarrar en el Frente.

Morena: “puros” vs “externos”

Puebla es uno de los estados donde Morena quiere dar la sorpresa, pues de acuerdo con las últimas encuestas, hay una intención de voto muy parejo entre el Frente y dicha fuerza política (aún sin candidatos), por lo que la elección de su coordinador territorial, una especie de precandidato de facto, se consideraba un tema crucial para ese instituto político.

Entre los aspirantes con mayor fuerza estaban Rodrigo Abdala Dartigues, diputado federal por Morena y cercano al grupo de Manuel Barttlet, Enrique Cárdenas, director Ejecutivo del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) y exrector de la UDLA, así como el recién llegado a las filas del partido, Miguel Barbosa Huerta, Vicecoordinador de PT en el Senado de la República.

Pese a que el propio senador Miguel Barbosa se bajó de la terna a finales de agosto, la semana pasada la dirigencia de Morena dio a conocer los resultados de la encuesta que realizó su Comité Nacional para medir los perfiles propuestos, la cual favoreció a Barbosa Huerta.

De promotor del Pacto por México a líder de Morena en Puebla

Miguel Barbosa es un político de la vieja guardia, militante del PRI desde su juventud, al ver que su carrera política no avanzaba, decidió unirse al PRD y apoyar la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas desde Puebla.

Ha sido diputado federal y senador por el PRD. En 2012, Barbosa Huerta fue pieza clave de las negociaciones del PRD con el PAN y el PRI para conformar el Pacto por México que acompañó la llegada de Enrique Peña Nieto a la presidencia de la República.

Tras enemistarse con los chuchos por el rechazo de candidaturas a su favor, anunció su respaldo a López Obrador rumbo al 2018, aunque también anunció que no por ello renunciaría a la coordinación parlamentaria de la que formaba parte en el senado.

El fantasma de la división

La designación de Barbosa como el coordinador de los trabajos de Morena en Puebla no fue bien recibida entre los aspirantes con una trayectoria partidista más arraigada.

Distintas voces afirmaron que su designación es contraria al sentido original de Morena, pues acusaron que el Senador apoyó y promovió el Pacto por México, algo que contradice el discurso lopezobradorista contra las reformas estructurales.

Algunos hasta anunciaron la conformación del llamado “Frente Amplio contra las Imposiciones”, para dar marcha a atrás a la designación de Barbosa.

Enrique Cárdenas, académico apartidista, quien fue incluido en la terna a invitación de Morena, también mostro su inconformidad y solicito que la encuesta fuera publicada con el ánimo de darle mayor credibilidad al método de selección de coordinador territorial en Puebla.

Los cuestionamientos sobre la designación de Miguel Barbosa, otrora crítico de López Obrador, abren un nuevo frente de división en las filas de Morena, al que ya se suma la eventual salida de Ricardo Monreal por el mismo caso de inconformidad en los procesos de selección de candidatos, situación que, de amplificarse en otros estados del país, puede ocasionar una fractura mayor que aleje a López Obrador de la presidencia en 2018.