Qué difícil es ser bonita… | SapiensBox

No todo lo que brilla es... hermoso

¡Ah, la belleza! Es fácil creer que las personas hermosas lo tienen todo: un gran trabajo, muchos amigos, alguien diferente con quien salir todos los días; como si todas las puertas se abrieran para esas personas, tanto literal como figurativamente.

Seamos sinceros, cuando conocemos a alguien, la primera impresión la basamos en su apariencia. Mucho más tarde es cuando cosas como la personalidad, la inteligencia y el carácter comienzan a adquirir significado.

Según Daniel Hamermesh, economista y autor de Beauty Pays, la belleza está directamente relacionada con el éxito financiero: las empresas que contratan a personas atractivas tuvieron en promedio mayores ingresos que las empresas similares que no lo hicieron.

La mayoría de nosotros, inconscientemente, preferimos comprarles a vendedores más atractivos, preferimos tener maestros guapos y hasta como votantes preferimos a los políticos con mejor aspecto.

El lado oscuro de la belleza

Entonces, si eres atractivo eres un ganador de la lotería genética y tienes la vida asegurada ¿verdad? Pues no, porque no todo lo que brilla es… hermoso: la baja autoestima es más común en las personas bellas, algunas ni siquiera se consideran atractivas porque tienen una imagen distorsionada de sí mismas.

La forma en que algunas personas hermosas se ven a sí mismas puede ser obsesiva. Ellas aprecian su apariencia, pero si encuentran una imperfección, una arruga o un defecto, les puede provocar una impresión que los lleve hasta al quirófano de un cirujano plástico.

¿Las personas hermosas son tomadas en serio?

La investigación ha demostrado que cuando las mujeres y los hombres observan el éxito de las personas atractivas, de inmediato tienden a atribuir su éxito a su aspecto, y no a los talentos o inteligencia que tengan.

Según el Journal of Personality and Social Psychology, para pedir trabajo en puestos percibidos como menos deseables (como hacer hamburguesas en una cadena de comida rápida), existe el prejuicio de que las personas atractivas tienen mayores expectativas, lo que lleva a los reclutadores a creer que no estarán satisfechos con el trabajo, por lo tanto, no son contratados.

Ser alta te puede hacer desaparecer

De acuerdo con una investigación de Data Cívica, en promedio, las mujeres desaparecidas en México son 4.9 cm más altas que las mujeres de su misma edad en los estados en los que desaparecieron, mientras que los hombres desaparecidos son solo 1.1 cm más.

Es lógico pensar que si las mujeres que están desapareciendo tienen un fenotipo tan particular es porque las están desapareciendo factiblemente por tener esta apariencia física. Saber con certeza si este es el caso y entender por qué ocurre, no se responde con datos, se responde con investigación por parte de las autoridades.

Como con la mayoría de las cosas, la belleza puede ser una bendición, pero también puede ser una maldición. Como dijo la escritora Penelope Lively:

“Me intriga la forma en que la apariencia física a menudo puede dirigir la vida de una persona, las cosas suceden de manera diferente para una mujer hermosa que para una sencilla”.

Diferente sí, pero no necesariamente mejor. Entonces, la próxima vez que veas a una persona increíblemente hermosa, disfruta de la vista, pero no la juzgues por ser bonita.