¿Qué fue de Mónica Lewinsky? | SapiensBox

De escándalo sexual en la Casa Blanca a activista feminista

Este 26 de enero se cumplen 20 años desde que se inició una investigación sobre el encuentro entre el expresidente Bill Clinton y la interna de la Casa Blanca, Mónica Lewinsky, que llevó al al presidente a ser juzgado, lo que supuso un hito en la política norteamericana.

Pero mientras la mayoría de las personas solamente asocian a Lewinsky con un escándalo sexual que sirvió para plantear el impeachment de Clinton, esta mujer ha tenido una carrera en ventas, publicidad y causas sociales. He aquí como Lewinsky pasó de ser una escandalosa celebridad a una empedernida activista:

Después de que Lewinsky dijera que tuvo una relación con Clinton en el verano de 1997, la historia se hizo pública en enero de 1998, dos años después de que ella trabajara como interna en la Casa Blanca. Lewinsky supuestamente tuvo casi una docena de encuentros sexuales con el presidente durante ese tiempo. Respondiendo a los alegatos expuestos por los medios, Clinton dijo su ahora famosa frase: “No tuve relaciones sexuales con esa mujer“.

La fama de Lewinsky estalló y en 1999 colaboró con un libro que daba su punto de vista acerca del encuentro, se entrevistó con Barbara Walters en 20/20 de la ABC, fue el centro de una intensa campaña mediática y ese mismo año lanzó al mercado una línea de bolsas de mano. En 2000 comenzó a salir en comerciales para la compañía de pérdida de peso Jenny Craig, que le requirió perder 20 kilogramos. Antes había recibido burlas de los medios por su peso.

Brevemente fue anfitriona de un reality show de Fox llamado Mr. Personality, por el que inicialmente recibió buenas críticas, pero los ratings cayeron rápidamente. En 2005 decidió abandonar la vida pública para empezar una maestría en psicología social en la London School of Economics.

Permaneció fuera del ojo público por años, hasta que en 2014 escribió un artículo para Vanity Fair sobre su relación con Clinton:

“Claro, mi jefe se aprovechó de mí, pero yo siempre me mantendré firme en este punto: se trataba de una relación consensuada. Cualquier ‘abuso’ se produjo en el período posterior, cuando se hizo de mí un chivo expiatorio para proteger su posición de poder”.

En el artículo también habló sobre los pensamientos suicidas que tuvo y cómo la atención pública que su nombre atrae la impulsó a empezar a dirigir una campaña contra el ciberacoso del que fue víctima durante y después de que el escándalo se hiciera público.

“Yo fui la paciente cero, la primera persona cuya reputación fue completamente destruida en todo el mundo por Internet. No había Facebook, Twitter o Instagram, pero había páginas de chismes, y los emails se podían reenviar”, señaló después en la conferencia que dio para lanzar su campaña.

En 2017 amplió su campaña contra el ciberacoso y se volvió parte del movimiento #MeToo, que sacar a la luz casos de acoso y abuso sexuales.

A pesar de la forma negativa en que inicialmente fue mostrada tras el asunto Clinton, Lewinsky quemó su famoso vestido azul y se ha transformado en una activista por los derechos de las mujeres, y ha luchado por crear su propio legado. Su activismo e impacto continúan creciendo, pero ahora bajo sus propios términos.