¿Qué hace que una película de deportes sea VERDADERAMENTE buena? | SapiensBox

“Rocky”, “Space Jam”, “Nuestra Pandilla” son las mejores películas de deportes en la historia, pero ¿por qué?

A pocas personas les da igual el género de películas deportivas: o las odian o las aman.

Los que son fans de estas películas seguramente han tenido debates interminables para decidir cuál es la mejor película de deportes de todos los tiempos. Algo así como cuando discuten quién es el mejor futbolista de la historia, o quién es mejor: ¿Michael o Lebron?

Si le preguntas a cualquier fan de los deportes cuál es la mejor película de este género, te responderá con una lista interminable; desde “El Novato del Año” hasta “Space Jam”. Y no sólo eso, también te dirá los momentos icónicos de cada película, como cuando en “Los Campeones” (The Mighty Ducks), los “Patos” comenzaron a graznar en la banca; o la clásica frase de Ham: “Me matas, Smalls”, en Nuestra Pandilla.

Pero ¿qué hace que una película de deportes sea mejor que otra? ¿Existen los mismos elementos entre las mejores? ¿Tienen que ser de beisbol o basquetbol? ¿Es necesario tener una estrella como Michael Jordan o Plutarco Haza (en Atlético San Pancho) en el reparto?

Productoras hollywoodenses o mexicanas, tomen nota, porque esta es la fórmula para sacarle todo el jugo a una película de deportes.

Equipo underdog

A todos nos encantan las historias en donde vemos cómo un equipo de perdedores triunfa al final. Lo vimos en películas como “Pequeños Gigantes”, “Los Osos de la Mala Suerte” y “Los Campeones”.

De hecho, casi no hay películas sobre equipos de calidad porque las películas necesitan de un héroe que supere la adversidad, ya sea interna o externa.

“Ligas Mayores” es una gran película de beisbol que trata sobre cómo los Indios de Cleveland se cuelan en los playoffs, pero en la secuela todo cambió; ahora el mismo equipo está compitiendo por el campeonato con un equipo plagado de estrellas.

En pocas palabras, mientras más patético sea el equipo/jugador, mejor.

Los actores tienen que pasar por deportistas reales

Esto es necesario para que tenga credibilidad una película de deportes.
En “La Bella y el Campeón” y “Juegos de Pasión”, Kevin Costner tiene el físico para que todos le creamos que puede lanzar una bola y hacer un swing con un palo de golf. Perdón, pero en “Travesuras de un Lobo Adolescente”, es imposible que Michael J. Fox pueda clavar el balón o que en “Buddy Superestrella”, un perro tenga un buen tiro de media distancia.

Por eso algunas de las mejores películas de deportes cuentan con atletas profesionales. Michael Jordan en “Space Jam”, Shaquille O’Neal en “Todo por Ganar” o Ray Allen en “No Perdonarás”.

Un buen villano

Todos los deportes tienen a su villano: el América, los Yankees, los Patriotas, el Real Madrid o el cubetero que deja de vender chelas 5 minutos antes de que acabe el juego.

No es algo tan simple como el bien contra el mal, sino crear un conflicto que vaya más allá del juego en sí.

Los “Patos”, que eran chavos de bajos recursos, tenían que vencer a los “Halcones”, que eran niños ricos. Básicamente en Atlético San Pancho era lo mismo: un equipo de un pequeño pueblo se enfrenta a los niños ricos de la capital.

El momento en el que dejan de ser unos fracasados

Es obvio, pero siempre debe de estar ese momento: El underdog debe hacerse bueno en un punto de la película para que tenga un gran cierre.

A menos que estemos hablando de Moneyball, que está basada en la historia real de los Atléticos de Oakland que jamás pudieron vencer a los Yankees, todas las películas de deportes necesitan un final feliz.

Eso se puede resolver con la llegada de un nuevo jugador al equipo o con el descubrimiento de un diamante en bruto o el protagonista se da cuenta de que su talento siempre estuvo dentro y lo descubrió gracias al amor de una nueva pareja.

Película: “Ligas Mayores”

Si estás desesperado, justifícalo con la ayuda del fantasma del hermano muerto del protagonista, como en “El Sexto Hombre”.

Lo que sea necesario para que el equipo o jugador protagonista consiga la victoria.

(Muchas) Escenas en slow motion

Los grandes momentos en cualquier deporte suceden en un abrir y cerrar de ojos, hasta en el beisbol, en donde la acción se da en pocos momentos.

La mayoría de las transmisiones ocupan la repetición en slow motion para ver las jugadas con más detalle. Las películas de deportes necesitan eso por la misma razón y para crear mayor tensión.

(¿Nuestro héroe podrá anotar la canasta o el gol?)

El slow motion es crucial. Las películas de “Rocky” tienen tantas que hasta alucinamos.

Final feliz

Normalmente las historias reales del deporte no tienen finales felices. Pregúntenles a los equipos que descienden, o a Lebron James enfrentando a los Warriors en las Finales 2017-2018, pero las películas de deportes LO NECESITAN.

¿Verías Space Jam 100 veces si el Tune Squad pierde contra los Monstars?

Obviamente no, hubieras aventado tu Game Boy a la pantalla y hubieras llorado con tu cobijita de Bugs Bunny.

Basándonos en esta guía, aquí te dejamos el top 5 de SapiensBox:

5. “Los Campeones”

4. “Space Jam”

3. “Duelo de Titanes”

2. “Nuestra pandilla”

1. “Rocky”