¿Qué necesita AMLO para ganar? | SapiensBox

¿Los priistas podrían apoyar a López Obrador en 2018?

Andrés Manuel López Obrador parece ir viento en popa, aparece puntero en todas las encuestas, pero aún falta mucho para el día de la elección, ¿Qué necesita para mantenerse favorito y ganar la presidencia?

En México, 8 de cada 10 personas esta insatisfecha con el rumbo actual del país. Esa insatisfacción será el motor que impulse al próximo ganador de las elecciones presidenciales. Pero el voto de los insatisfechos no es exclusivo de López Obrador, aunque él ha sabido captar la mayoría de estos, muchos de ellos se reparten entre Ricardo Anaya y pequeña proporción entre José Antonio Meade.

Andrés Manuel tiene que cuidar y asegurar el voto de los inconformes que en gran medida se disputa con la coalición Por México al Frente. Tiene a su favor una campaña permanente en los sectores populares, el desgaste de las administraciones recientes y ser el referente antisistema en sus dos intentos por alcanzar la presidencia.

Descentralizar su voto duro

Uno de los obstáculos que lo ha detenido en sus dos intentos por llegar a la presidencia es la alineación del voto pro sistema y el voto antiobradorista a favor del candidato mejor posicionado para vencerlo. En 2006, el voto antiobradorista se alineo en favor de Felipe Calderón, mientras que en 2012 lo hizo a favor de Enrique Peña Nieto.

Otro de los factores que explican sus derrotas es que su voto sigue estando excesivamente concentrado en el centro y sur del país, mientras que en el norte y occidente ha tenido dificultades para calar en el electorado. Para ganar, AMLO requiere expandir su base electoral más allá de su círculo de “creyentes” y comenzar a ser una opción atractiva en el norte y bajío del país.

Su inclinación al pragmatismo

En dos ocasiones de su carrera, tanto en 2006 como en 2012, López Obrador rechazó cualquier arreglo pragmático con personajes previamente cuestionados. Sin embargo, hoy ha cambiado su postura.

Las alianzas pragmáticas que está realizando con personajes que antes atacaba, si bien lo alimentan de votos frescos y le aportan estructura a su candidatura, podrían resultar contraproducentes entre sus seguidores más fieles, quienes verían como contradicción la incorporación de personajes con ideologías opuestas y conservadoras.

Para ganar es necesario seguir sumando actores políticos a su causa. Las alianzas le aportan cuadros importantes para la promoción y defensa del voto, pero no puede descuidar a su base electoral más militante, sin la cual hoy no sería competitivo.

AMLO, el enemigo de sí mismo

En sus dos intentos por llegar a la presidencia, Andrés Manuel fue un gran precandidato, pero un pésimo candidato. En la recta final de la contienda en 2006, López Obrador cometió errores que lo llevaron a la derrota, como arremeter contra el entonces presidente Vicente Fox o negarse a dialogar con los hombres del dinero.

La soberbia sigue siendo el punto más débil del tabasqueño. En las elecciones de 2012 rechazo cualquier estrategia de campaña que no fuera ideada por él mismo. Su capacidad de autosabotaje es parecida a su capacidad de crecimiento en las encuestas.

López Obrador necesita atemperar su carácter, moderar su discurso, entender la política como consenso más que como conflicto. De alguna manera ensayar ese cambio fundamental en su talante sería el sello de su victoria electoral.

En un escenario AMLO vs el Frente

Como en las últimas dos elecciones presidenciales, la final será de dos y no de tres: AMLO vs El Frente, o AMLO vs Meade.

López Obrador necesita a la colación Por México al Frente (PAN-PRD-MC) para detener al PRI. Si el Frente se posiciona como la segunda fuerza de cara a las elecciones presidenciales, impediría al PRI remontar el tercer lugar.

En un escenario donde la final fuera entre López Obrador y Ricardo Anaya, contrario a lo que muchos piensan, los priistas podrían orientar su voto estratégico a favor de López Obrador.

En las elecciones de 2006, el PRI con su candidato Roberto Madrazo aportó 4 millones de votos en favor de otras opciones: una tercera parte fue para Felipe Calderón, pero 65% de los votos priistas fueron para Andrés Manuel López Obrador.

¿Por qué?

Andrés Manuel sigue siendo el depositario del voto nacionalista en México. Muchos priistas siguen siendo nacionalistas-revolucionarios y si no se han salido del PRI es porque no les conviene. Pero si les dan a elegir entre AMLO y un panista, se identificarían con quien encarna justo el nacionalismo revolucionario previo a 1982.

Sin embargo, en una polarización con Ricardo Anaya, el debate sería menos cómodo para el tabasqueño, pues la discusión ingresaría en una zona más delicada: ¿Cuál de los dos representa un mejor cambio?

En un escenario AMLO vs Meade

En una carrera de dos, entre López Obrador y José Antonio Meade, el voto priista (aún con el voto nacionalista) tendería a votar por su candidato.

Además, buena parte de los votantes del Frente utilizarían su voto estratégico en favor de Meade, por su cercanía con las posiciones ideológicas del panismo.

En un escenario así, Andrés Manuel necesita hacer una campaña de contraste. Tiene a su favor el enorme rechazo a la administración actual del presidente Enrique Peña Nieto y que su candidato no es visto como un militante entre su propio partido. Factores que bien aprovechados le podrían dar el triunfo al tabasqueño.

¿Y los independientes?

En las últimas actualizaciones del INE, El Bronco ya juntó las firmas necesarias para ser candidato independiente y con seguridad también lo hará Margarita Zavala.

Con los independientes, el voto de los insatisfechos se fragmenta, por lo que El Bronco, visto como un candidato antisistema, le restaría muchos votos que de otra forma serían seguros para el tabasqueño.

AMLO necesita enfrentar a los independientes en la misma sintonía con la que se les cuestiona, por los largos años de militancia en partidos políticos de quienes hoy aspiran a la presidencia por la vía independiente.

Resumiendo…

  • AMLO necesita cuidar y asegurar el voto de los inconformes que en gran medida se disputa con la coalición Por México al Frente.
  • AMLO necesita expandir su base electoral más allá de su círculo de “creyentes” y comenzar a ser una opción atractiva en el norte y bajío del país.
  • AMLO necesita seguir sumando actores políticos a su causa, pero sin descuidar a sus aliados históricos.
  • AMLO necesita atemperar su carácter, moderar su discurso, entender la política como consenso más que como conflicto.