¿Qué onda con el agua dulce en México? | SapiensBox

Hay que cuidar el agua, ahora sí ya es un problema.

México es un país lleno de tesoros naturales, incluida el agua. Pese a que tenemos muchos problemas en distribuirla y reacondicionarla, tenemos mucha agua, incluso en ciudades como la CDMX que sufre de escasez paulatina del vital líquido, pero ¿por qué si somos un país con tanta agua, tanto en el subsuelo como en el exterior, nuestras metrópolis sufren escasez.

La respuesta es sencilla, por la sobreexplotación de nuestras reservas acuíferas subterráneas, de las que no sólo las ciudades dependen. CONAGUA reporta que más de 70% de los campos de riego en el país dependen de esa fuente de agua, lo cual es muy grave ya que, a pesar de que este tipo de agua tiene una recuperación natural mediante la filtración de los suelos, la sobreexplotación de estas fuentes tiene un agotamiento más rápido y desencadena problemas posteriores como el hundimiento de tierra o el sobrecalentamiento de la misma.

Pero, ¿cuánta agua tenemos?

Es muy difícil calcular cuánta agua tenemos en total, pero las aproximaciones dicen que disponemos de 0.01% del agua dulce de todo el mundo, el problema de eso es que más del 70% que usamos nunca vuelve a ser rehabilitada y la gran cantidad de agua que llueve en las ciudades se va al mar o se contamina con los ríos de agua residual.

En el país, 67% del agua de lluvia cae entre junio y septiembre, sobre todo en la región sur y sureste, siendo los estados de Chiapas, Oaxaca, Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Veracruz y Tabasco los que más agua captan en toda la república. De ese total, 73% se evapora y regresa a la atmósfera, 22% escurre por ríos o arroyos y 6% se filtra al subsuelo de forma natural, recargando los mantos acuíferos.

México podría tener un mejor abasto de agua, pero no existen sistemas de captación pluvial eficientes y, por ello, el país depende de otros para lograr abastecer a su población. CONAPO advirtió que debemos buscar una forma de reabastecer y rehabilitar nuestras fuentes de agua más rápidamente o de lo contrario se incrementarán los problemas de filtración y reúso del agua para 70% de la población que vivirá en regiones urbanas para 2030.

En 2015, CONAGUA dio a conocer que 9% de los mexicanos no cuenta con agua potable; en 2030 esa cifra se quintuplicará, y en 2050 el problema será 10 veces mayor. Necesitamos que al menos la mitad del agua que extraemos de ríos y lagos se recicle, que el agua pluvial, en vez de llegar al mar, entre en un ciclo de uso urbano para que al menos la mitad de ella llegue efectivamente a los hogares.

También debemos usar menos agua subterránea: actualmente, 39% del agua en zonas rurales y tierras de trabajo proviene de los mantos freáticos, lo óptimo sería dejar de usar estas fuentes de agua y mantenerlas en reposo durante un periodo de al menos 20 años. También necesitamos que la recolección pluvial para las fuentes subterráneas pase del 6% al 15%, ya que sólo con ello se podrá garantizar su uso a mediano plazo.

Aunque las autoridades son las principales responsables de prevenir estos desastres de abasto, la población debe asumir su responsabilidad, ya que sin el compromiso activo de todos, no podremos sobrevivir lo que nos espera.