¿Quién va a votar por Meade? | SapiensBox

Va un perfil de los posibles votantes de José Antonio Meade.

En aras de presentar un candidato “más ciudadano”, el PRI eligió un a uno alejado de las bases del partido. En ese sentido, José Antonio Meade no sólo tiene que convencer al electorado en general, sino a los de su propio partido que lo miran con recelo, pero ¿cómo van los ánimos de los priistas rumbo al 2018?

Según las encuestas, hoy en día los electores que se identifican con el PRI representan el 24% del electorado, una posición de empate con el Partido Acción Nacional (PAN), quien registra la misma intención del voto.

¿Quiénes son los priistas?

De acuerdo con la encuesta de El Financiero, de entre los priistas, 54% son hombres y 46% mujeres. Por edades, 46% es mayor de 50 años, mientras que sólo 20% es menor de 30. La edad promedio de un priista es de 48 años.

Escolaridad

Siete de cada diez priistas reportan un nivel de estudios básico, sólo 7% tiene estudios universitarios.
Las bases de electores priistas se concentran entre los mexicanos de mayor edad y con menor nivel educativo. En ese sentido, la identidad partidista sigue siendo un factor importante entre los electores priistas, quienes votan más por tradición que por las propuestas de sus candidatos.

Optimistas

Los priistas se muestran optimistas: 73% afirma que el PRI ganará las elecciones frente al 12% que cree que las perderá y un 15% que se muestra indeciso del resultado final.

Para el PRI es fundamental mostrar un partido competitivo, pues ese sector pesimista e indeciso puede migrar hacia otra opción electoral si ve perdida la elección, lo que puede terminar de sepultar los sueños de su candidato presidencial.

El voto de los insatisfechos no parece ser monopolio de la oposición. Entre los priistas, la mayoría están insatisfechos con la manera en que marchan las cosas en el país. Según la encuesta de El Financiero, 69% de ellos se dice insatisfecho, mientras que 30% se encuentra satisfecho con el gobierno.

La aprobación del presidente

Sin embargo, la insatisfacción no parece reflejar descontento con el gobierno. Los mexicanos que se identifican con el PRI aprueban la labor del mandatario en 58% y desaprueban su gestión en 41%. Esto se puede interpretar que, de cada diez priistas, 6 apoyan incondicionalmente al presidente.

Las lecciones del Estado de México

Las elecciones del Estado de México fueron un laboratorio de lo que puede suceder en las elecciones presidenciales de este año por diversas razones: cuenta con un padrón similar al resto del país, tiene zonas rurales y urbanas muy marcadas y una pluralidad política representada en todos los partidos.

En ese sentido, el PRI ganó ampliamente entre los votantes de escolaridad básica, mientras que Morena tuvo una considerable ventaja entre los que tienen estudios universitarios.

El PRI sacó ventaja entre los votantes de 37 años o más, mientras que los más jóvenes se decidieron por la candidata de Morena.

El PRI también obtuvo una considerable ventaja entre los sectores rurales del estado de México, mientras que la población de la zona conurbada se decidió por Morena.

Parece que el PRI sigue siendo competitivo entre la población rural y con menos ingresos, esto puede deberse al voto corporativo o a la identificación de este sector de la población con quienes les proporcionan programas sociales.

Posibilidades de triunfo

De acuerdo con una combinación de resultados de varias encuestas Poll of Polls (http://oraculus.mx/), José Antonio Meade cuenta con 24% de la intención de voto, con apenas 0.4% de probabilidades de triunfo.