Reliquias de poder | SapiensBox

¿Qué pasaría si tuviéramos el poder de las reliquias sagradas?, ¿haríamos el bien sin mirar a quién o caeríamos en la tentación del mal?

El único humano de la época moderna en poseer uno de estos artefactos fue Adolfo Hitler y miren cómo le fue al mundo, así que intentamos algo más lúdico: transformamos grandes reliquias del cristianismo en cartas del juego Magic, The Gathering, para que te diviertas jugando con tus amiguitos.

Estas cartas no son legales en juegos sancionados ni están aprobadas por la Conferencia Episcopal.

1. La lanza del destino

También conocida como Lanza de Longinus, es el arma con la que, según San Juan, un soldado romano punzó el costado de Cristo para asegurarse de que había muerto en la cruz, de esta herida salió sangre y agua. (Juan 19:34)

La lanza fue encontrada durante la Primera Cruzada, se dice que al ver el artefacto, los soldados cristianos se llenaron de tanta fe y fervor que lograron derrotar al ejército que los tenía sitiados en Antioquía.

Desde ese momento se dijo que “quien posea la lanza tiene el destino del mundo en sus manos“, para bien o para mal.

Hitler poseyó la lanza un poco antes de iniciar la guerra y hasta que un bombardeo destruyó una parte de la iglesia de Santa Catalina, donde estaba resguardada, luego cayó en manos de soldados estadounidenses.

Lanza del destino

2. El Santo Grial

Es uno de los objetos que usó Jesús durante la Última Cena y se dice que tiene poderes como prolongar la vida y curar heridas, aunque nada de esto aparece en la Biblia.

Fue poseído por José de Arimatea después de la crucifixión de Jesús, luego de estar encerrado algunos años debido a su fe, José viajó a Bretaña y pasó la reliquia a sus descendientes.

Las historias del Grial que conocemos se las debemos a las historias del Rey Arturo escritas por Chrétien de Troyes, estas leyendas mezclan el cristianismo con el mito celta de un caldero mágico.

3. La vara de Dios

Moisés recibió de Yahvé himself una vara para que pudiera hacer milagros en su nombre, se cuenta que Dios convirtió la vara común que tenía Moisés en una serpiente, para luego devolverla a su forma original, ya con poderes, claro.

Entre otras cosas Moisés pudo: convertir las aguas de Egipto en sangre, derrotar a los magos de Faraón, aparecer una nube de mosquitos, invocar el granizo, formar un ejército de langostas y separar las aguas del Mar Rojo, ahí nomás.

“Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú levanta tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo…” —Éxodo, 14:16

También pudo sacar agua de una piedra golpeándola 2 veces con la vara.

El destino de la vara es incierto, se dice que fue depositada en el Arca de la Alianza o que pasó de generación en generación hasta la destrucción del primer Templo de Jerusalén. No se sabe si sobrevivió a este holocausto.

4. El arca de la Alianza

Según la tradición judía y cristiana, el arca de la Alianza era un cofre sagrado ubicado en el Lugar Santísimo del Tabernáculo, que más tarde se colocó en el Templo construido por Salomón. Se hizo siguiendo el diseño que Yahvé mismo proporcionó, para construirla se usó manera de acacia y estaba recubierta de oro, medía 125 cm de alto por 75 cm de ancho. La cubierta estaba hecha de oro y estaba rematada por dos querubines del mismo metal precioso.

Dijo Yahvé “Allí me revelaré a ti, y desde lo alto del propiciatorio, del espacio comprendido entre los dos querubines, te comunicaré yo todo cuanto para los hijos de Israel te mandare”. ¡Un aparato de comunicación directo con Dios!, por cierto, el acomodo de los querubines es el origen del triángulo con el ojo de Dios.

El arca de la Alianza contiene las Tablas de la Ley, las mismas que recibió Moisés con los diez mandamientos escritos por el dedo de Dios.

El Arca también proporcionó alimento a las tribus de Israel durante su éxodo por el desierto mediante el maná. Y, por si fuera poco, les dio también protección.

En la Biblia abundan referencias al poder destructor del Arca. Los hijos del sumo sacerdote Aarón, Nabab y Abiú, entraron en el sancta sanctorum portando incensarios de metal, algo que al parecer, estaba expresamente prohibido y una llama procedente del Arca “los devoró dejándolos muertos”, al parecer el sólo tocar el arca o estar cerca de ella causaba la muerte. ¿Acaso era radioactiva?

5. El Arca de Noé

Otra reliquia mandada a construir por Dios según su diseño. El arca debía albergar a siete parejas de cada especie aprobada por Dios y sólo una pareja de los animales no aprobados, para salvarlos del inminente diluvio que se avecinaba (para una lista de los animales considerados impuros, ver Levítico 11 y Deuteronomio 14:3-21), enviado por Yahvé para purgar a la tierra de sus habitantes —Noé dijo: “atraparlos mi prueba es, entrenarlos mi ideal”… ok, no hay registro de eso en la Biblia.

Le tomó al rededor de 100 años a Noé construir un arca de 300 codos de largo, 50 de ancho y 30 de alto. Un codo equivale casi a medio metro (0.45m), como referencia, el Titanic era 3 veces más grande que el arca.

Cuando llegó el diluvio Noé ¡tenía 600 años! —algo bueno debe tener ser el nieto de Matusalén—

El arca no tenía ningún medio para controlarla, estaba a la buena de Dios.

“Dios tuvo compasión de Noé, y de todos los animales domésticos y salvajes que estaban con él en la casa flotante”. —Génesis 8

Según los relatos, el arca descansa en el monte Ararat, se han organizado expediciones tratando de encontrarla pero ninguna ha tenido éxito.


 
Esperamos que en algún momento Wizards of the Coast haga un set basado en la mitología judeocristiana y veamos linduras como éstas en las mesas de juego. Se vale soñar…