¡Todos al país de las maravillas! | SapiensBox

Y mucha más literatura fantástica o de ficción.

“Alicia en el país de las maravillas” es una de las obras más influyentes de la literatura infantil entre el público adulto.

Desde los adeptos a las sensaciones psicodélicas –que han adoptado el libro como estandarte– hasta las múltiples referencias a los símbolos y los conceptos de su universo en obras tanto cinematográficas como de otras disciplinas artísticas, Alicia está más viva que nunca.

El poder de las historias

La literatura fantástica simula realidades distintas a la nuestra, escenarios personajes y situaciones que nos permiten ver desde fuera y contrastar nuestra propia vida. Este tipo de historias inciden en una parte especial del cerebro, la que nos permite hacer proyecciones. Leer, entonces, se traduce en una simulación de lo que podría pasar en la historia ajena y en la propia.

La literatura fantástica en particular nos permite aproximarnos al mundo y a sus problemas desde una posición libre de prejuicios, más amplia y llena de posibilidades. Las historias que leemos se convierten en un ensayo de nuestras posibles reacciones frente a escenarios que nos revelan la verdadera naturaleza de nuestro contacto con los demás.

La literatura fantástica nos permite aproximarnos al mundo y a sus problemas desde una posición libre de prejuicios, más amplia y llena de posibilidades

¿De qué le sirve al cerebro esa simulación? Las historias ficticias nos permiten entender cómo interactuar con otras personas en situaciones cotidianas, cómo reaccionar ante el otro y sus costumbres; básicamente nos ayudan a mejorar nuestras habilidades sociales, ejercitando la empatía, la tolerancia, la paciencia y el respeto hacia los demás. ¿Cómo lo hacemos? Mediante un ejercicio de pura imaginación que no siempre ocurre con todo lo que leemos.

Más literatura, menos estadísticas

Paul Slovic, profesor de psicología en la Universidad de Oregón y presidente de Decision Research, un grupo de científicos que estudian la manera en que los seres humanos tomamos decisiones, desarrolló la teoría del entumecimiento psíquico (WTF?). Esta señala que para las personas es mucho más fácil experimentar empatía al conocer la historia (amplia y compleja) de otro individuo, que cuando la información se presenta de manera pretendidamente objetiva.

¿De qué me sirve Alicia?

“Alicia en el país de las maravillas” (como otros grandes libros) tiene muchos niveles de lectura que varían de acuerdo con la experiencia vital del lector. Es posible que cuando somos más pequeños nos enfoquemos más en la gran variedad de animales que conoce, en los aspectos más extravagantes de cada personaje y en la aventura de Alicia por sí misma; pero conforme crecemos podemos adentrarnos en los dilemas morales y existenciales, así como en la crítica social que está en el sustrato de la historia.

Cualquier tipo de literatura, sin importar nuestra edad, puede estimular en mayor o menor grado nuestra capacidad de reflexión, pero el caso de Alicia es particular, porque el libro en sí mismo trata centralmente la naturaleza de nuestras relaciones como individuos frente al mundo: la construcción de la realidad, el impacto de nuestras decisiones en esa construcción y el valor que otorgamos a nuestras propias ideas.

“Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas” es un vehículo perfecto para que los niños ingresen al mundo de los otros, sus pensamientos, sus sueños y deseos, y para que los adultos no los perdamos nunca de vista, ni demos por resuelto lo que en el fondo es un enigma a lo largo de nuestra vida.