Una larga historia… por Gerard Piqué | SapiensBox

A continuación, les voy a abrir las puertas a cierta información privilegiada. Todo el mundo sabe que los jugadores de fútbol tienen sus propios grupos de WhatsApp. Yo tengo uno para mis amigos de casa y otro para mis compañeros del Barça.

Este es un extracto de un artículo escrito por Gerard Piqué que puedes encontrar completo en Players’ Tribune.

Sin embargo, mucha gente se sorprendería al saber cuál es mi grupo de WhatsApp favorito. Durante esta misma temporada, cuando ya íbamos 8 o 9 puntos por encima del Real Madrid en liga, creé un grupo para algunos de los compañeros de la Selección Española que juegan en el Real Madrid y en el Barcelona.

Quienquiera que lea sólo lo que dicen los medios de comunicación pensaría que nos odiamos, pero en realidad nos llevamos bastante bien y nos enviamos mensajes sobre tácticas, filosofías de fútbol y hasta de los libros que leemos.

¡No, qué va, estoy bromeando! Todo lo que hacemos en ese grupo es picarnos entre nosotros sobre cosas relacionadas con el Barça y con el Real Madrid.

Es lo mejor, somos como niños pequeños. Y la verdad es que, en este momento, todo esto me resulta especialmente gracioso porque vamos 15 puntos por encima del Madrid en liga y me pongo bastante creativo en mis respuestas. La temporada pasada, cuando los chicos del Madrid lo estaban ganando todo, sentían que todo les salía a pedir de boca. Siempre estaban picándonos cuando nos veíamos en los entrenamientos de la Selección.

Cada vez que ganaban un partido, publicaban fotos en Instagram de ellos mismos sin camiseta en el vestuario. ¿Se acuerdan de eso? Sonreían sacando músculo como The Rock diciendo siempre #HalaMadrid y poniendo emojis de trofeos.

🏆😁🎖 #SuperCampeones

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Sin embargo, en esta temporada se respira otro ambiente. En todas las fotos de Instagram salen siempre muy serios. “3 puntos más hoy, ¡hay que seguir trabajando duro!”.

Así que a veces les escribo en el grupo de WhatsApp: “Venga tíos, ¿por qué están tan serios?”.

Y pongo un emoji llorando, o un emoji riéndose.

Incluso le he puesto un nombre especial al grupo. Lo llamé ENHORABUENA.

Puedo bromear con ellos porque son mis colegas de la Selección. Es posible que odiemos los clubs en los que jugamos, pero luego todos jugamos para el mismo país y tenemos un mismo sueño, y eso es una cosa de la que me siento muy, muy orgulloso. Desde que era pequeño y vi a Luis Enrique sangrando sobre su camiseta en el Mundial del 94, mi sueño era jugar en la Selección.

👋🏻🇪🇸👋🏻🤳 #VamosEspaña

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Me siento muy orgulloso de lucir el escudo cada cuatro años en la Copa del Mundo. Es posible que la gente se sorprenda por esto. Si ves la televisión en Madrid, contarán otra historia sobre mí completamente diferente. Dirán que soy un traidor, que quiero separar el país porque apoyo públicamente el derecho del pueblo catalán a votar en el referéndum de independencia.

Ni siquiera he comentado nunca qué es lo que votaría. No pretendo ser ningún político ni influir sobre la gente. Lo que yo piense es irrelevante. Solo soy una opinión más entre millones. Pero lo que sí creo es que los 7.5 millones de personas de Cataluña tienen el derecho a decidir sobre esa cuestión de manera pacífica.

Es un tema muy complicado y exige pensarlo detenidamente y debatirlo. Para mí es una posición comprometida, porque el mejor momento de mi vida fue ganar el Mundial con España, pero, por otro lado, ser catalán corre por mis venas. Es mi gente, mi patrimonio y mi tierra. Y cuando el 80% de los ciudadanos catalanes dicen que quieren tener derecho a votar, creo que se les debería oír. Si esa opinión hace que yo no le caiga bien a la gente de mi país, entonces lo aceptaré sin ningún problema.

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Me hace gracia; me he dado cuenta de que hay gente en EE.UU. que ha empezado a decirles a los jugadores de la NBA que se dediquen a “callarse y a jugar baloncesto” cuando expresan sus opiniones sobre problemas importantes de la sociedad.

Es increíble, ¿no?

Aquí en España ocurre lo mismo. Te dicen: “Calla y juega a fútbol, que eso es lo único que sabes hacer”. Lo siento, pero no me limitaré solamente a callar y jugar a fútbol. Eso no es todo lo que sé.

Para los futbolistas hay muchas más cosas importantes de las que mucha gente cree y pienso que es importante que nos expresemos y que expresemos nuestras opiniones. Los futbolistas somos seres humanos y eso es algo que se le escapa a la sociedad influenciada por los medios de comunicación en la que vivimos hoy en día. Hay cosas que ocurren en nuestra vida de las que el público no tiene ni idea. Sí, se pueden buscar los resultados de los partidos en internet, o los rumores de traspaso, pero en internet no se puede buscar lo que siente una persona, sus motivaciones o incluso sus miedos.

Conforme me hago mayor y me preparo para el último Mundial de mi carrera deportiva, he estado pensando en el lugar que ocupo en este mundo. He pensado en cómo he llegado aquí y qué más quiero conseguir en mi vida.

Uno de mis objetivos es no callarme nunca.

Como deportistas profesionales, creo que deberíamos usar nuestra plataforma para conectar con la gente y dejarle entrar un poco más en nuestras vidas y en nuestra mente. Creo que, ahora, esta mentalidad es más necesaria que nunca.

Si ves la televisión en Madrid, los medios de comunicación dirán que la gente de Barcelona está intentando fracturar el país.

Si ves la televisión en Barcelona, dirán que en Madrid se está intentando oprimir a la gente.

Ahora todo el mundo es malo, y esto depende del lugar donde se vea la televisión.

Dicen que la Selección está dividida por las diferencias políticas. Y en verdad, casi nunca hablamos de política. De hecho, estoy demasiado ocupado diciéndoles a los jugadores del Madrid que tienen la liga perdida y ellos están demasiado ocupados hablándome de conspiraciones de árbitros.

Las dos partes estamos demasiado ocupadas picándonos y pasándolo bien. De eso se trata el fútbol.

He sido futbolista más de media vida. Ahora tengo 31 años. Antes solía decir que me retiraría a los 30. De verdad, ¿sabes qué es lo que me motiva a seguir adelante? Son todas las experiencias que he tenido en los vestuarios. Es poder conocer a genios del fútbol como Messi, Puyol, Neymar e incluso Roy Keane.

Al fin y al cabo, el fútbol es un gran viaje. Ganas. Pierdes. Haces el ridículo. Te equivocas. Ríes, lloras. Haces tonterías para pasar el rato. Hasta puede que tú y tus compañeros lleguen a incendiar la moto del segundo entrenador (antes de comprarle una nueva, evidentemente… Dejo esta historia para otro día).

Con suerte, creces y te haces un hombre. En mi opinión, esto es lo que embellece al deporte. A fin de cuentas, todo es una larga historia.